Elige el acuario pensando en los peces
Un pez dorado, un pequeño grupo de tetras y un solo pez betta necesitan acuarios distintos. Antes de comprar la urna, conviene saber cuánto crecerán los peces, cómo nadan, cuántos compañeros de su especie necesitan y qué condiciones del agua les van bien. El escaso volumen de agua de las peceras redondas y los recipientes decorativos dificulta mantener estables la calidad del agua y la temperatura. A menudo tampoco hay espacio para un filtro eficaz. La RSPCA, una organización británica de protección animal, toma unos 40 litros como referencia inicial y recomienda un acuario de mayor capacidad. Muchas especies necesitan bastante más espacio.
Una superficie de agua amplia facilita el intercambio de oxígeno entre el aire y el agua. Una urna ancha también deja espacio para nadar. Un acuario lleno pesa mucho y debe apoyarse sobre una superficie resistente y nivelada. Busca un lugar alejado del sol directo, de radiadores cercanos y de zonas donde se usen aerosoles o pulverizadores. Así resulta más fácil controlar la temperatura y se reduce la entrada de contaminantes del aire en el agua. Ten en cuenta desde el principio el tamaño que tendrán los peces de adultos.
Instala el filtro, la iluminación y el calentador
El filtro retiene partículas visibles y alberga bacterias que procesan los residuos disueltos en el agua. Ambas funciones ayudan a mantener el agua en condiciones adecuadas para los peces. El filtro debe funcionar de forma continua y ser apropiado para el tamaño de la urna y para la cantidad y las especies de peces previstas. Las plantas y los escondites estables deben ofrecerles refugio. Colócalos de modo que también queden zonas libres para nadar. Los adornos no deben tener bordes cortantes ni huecos en los que pueda quedar atrapado un pez.
La mayoría de las especies tropicales necesitan un calentador. Su termostato regula la temperatura automáticamente y debe ajustarse a la que necesitan esos peces. Un termómetro independiente te permite comprobar la temperatura real del agua. La iluminación debe seguir un horario regular de día y noche y permanecer apagada durante la noche. Cuando hayas colocado la grava o la arena del fondo, las plantas y el equipo, y hayas llenado la urna con agua debidamente tratada, podrás empezar el ciclado.
Qué ocurre en el filtro durante el ciclado
Los restos de comida y los excrementos liberan amoníaco. Un grupo de bacterias lo transforma en nitrito y otro transforma el nitrito en nitrato. El amoníaco y el nitrito son peligrosos para los peces incluso en pequeñas cantidades. El nitrato es menos tóxico a corto plazo, pero también puede acumularse. Más adelante, los cambios parciales de agua, en los que se sustituye solo una parte, ayudan a limitar su concentración. Esta transformación se conoce como ciclo del nitrógeno. Los análisis del agua permiten comprobar si funciona. Que el agua esté clara no basta para saberlo.
Durante el ciclado, el filtro funciona sin peces. Usa un producto para ciclar acuarios a base de amoníaco y sigue las instrucciones del fabricante. No eches en la urna limpiadores domésticos ni soluciones de amoníaco con aditivos. Los preparados de bacterias pueden ayudar al inicio. Mide regularmente el amoníaco, el nitrito y el nitrato. Primero sube el amoníaco y después el nitrito. Cuando se han establecido suficientes bacterias en el filtro, ambos valores vuelven a bajar. Justo después de añadir una dosis, el amoníaco aún puede ser detectable. Lo decisivo es comprobar que el filtro procesa la cantidad añadida: después de nuevas dosis, vuelve a medir para verificar que se han procesado tanto el amoníaco añadido como el nitrito resultante. Las mediciones posteriores deben indicar 0 para ambos varias veces. Solo entonces conviene planificar la incorporación de los primeros peces. La RSPCA señala que el ciclado tarda al menos 2 semanas. Tus mediciones mostrarán si el filtro está realmente preparado.
Los análisis revelan lo que no se ve
Los análisis fiables de amoníaco, nitrito y nitrato son parte del equipo básico. El amoníaco y el nitrito no deben ser detectables antes de introducir los peces. Después, las mediciones permiten saber si se acumulan residuos o aumenta el nitrato. Comprueba también la temperatura, la dureza y la acidez del agua. La dureza depende de minerales disueltos, como el calcio y el magnesio. El valor de pH indica hasta qué punto el agua es ácida o alcalina. Todos estos parámetros deben ser adecuados para las especies que elijas. Un agua apropiada para un pez puede no serlo para otro.
Según el suministro local, el agua del grifo puede contener cloro o cloramina. Estos desinfectantes pueden perjudicar a los peces y a las bacterias del filtro. Un acondicionador adecuado debe neutralizarlos antes de que añadas el agua al acuario. En los cambios de agua posteriores, el agua nueva debe estar a una temperatura parecida a la de la urna. Si el material del filtro se atasca, conviene enjuagarlo con cuidado en agua que hayas sacado del acuario. Lavarlo a fondo bajo el grifo puede dañar gravemente las bacterias beneficiosas.
Introduce con calma los primeros peces
Cada pez nuevo añade residuos que el filtro debe procesar. Al elegir los primeros, ten en cuenta la capacidad del filtro y si necesitan compañeros de su especie. Después de cada incorporación, mide los parámetros del agua y observa a los peces. En la tienda, fíjate en que naden libremente, no tengan heridas y estén en acuarios limpios. Las heridas, las aletas pegadas al cuerpo o una respiración inusual son señales de alerta.
Procura que los peces pasen poco tiempo en la bolsa de transporte. En casa, apaga la luz del acuario y deja flotar la bolsa cerrada hasta que se igualen las temperaturas. Después, ábrela y añade poco a poco pequeñas cantidades de agua del acuario durante un máximo de 20 minutos. Este es el método que describe OATA, la asociación británica del sector de la acuariofilia, y también ayuda a aproximar las condiciones de ambas aguas. Las especies delicadas o las diferencias marcadas entre los parámetros del agua pueden requerir una adaptación más lenta. Antes de comprar, pide que te expliquen la aclimatación por goteo, que consiste en pasar lentamente agua del acuario al agua de transporte. Después, traslada los peces con una red y desecha el agua de transporte. Durante los primeros días, observa si comen y cómo nadan, y comprueba los parámetros del agua antes de añadir más peces.
Empieza desde el primer día con una rutina sencilla
Una revisión rápida cada día de la temperatura, el funcionamiento del filtro, los peces y los restos de comida te ayuda a detectar problemas pronto. Los cambios parciales de agua periódicos eliminan sustancias que el filtro no descompone. La cantidad de agua que debes cambiar depende de la urna, de los peces que viven en ella y de tus mediciones. También conviene revisar el filtro con regularidad y limpiarlo con cuidado cuando sea necesario.
Si el amoníaco o el nitrito se vuelven detectables después de introducir los peces, cambia enseguida alrededor de la mitad del agua por agua tratada con un acondicionador y a una temperatura parecida a la del acuario. Haz mediciones a diario y repite el cambio mientras cualquiera de los valores siga por encima de 0. Revisa también cuánto alimento les das y busca asesoramiento especializado si los valores no bajan. El jadeo anómalo en la superficie, la pérdida de equilibrio al nadar y el hecho de que un pez se aparte claramente de su grupo son señales de alerta. Un veterinario con experiencia en peces debe examinar a los animales cuanto antes si observas alguno de estos signos.
Preguntas frecuentes
¿Basta con dejar el acuario funcionando 2 semanas?
No. Ese tiempo no demuestra que el filtro pueda procesar los residuos. Durante el ciclado sin peces, añade un producto de amoníaco para acuarios según sus instrucciones y mide regularmente el amoníaco y el nitrito. Comprueba también que el filtro procese las dosis posteriores. Introduce los peces solo cuando varias mediciones posteriores hayan confirmado 0 de amoníaco y nitrito.
¿Por qué un agua cristalina puede no ser adecuada para los peces?
El amoníaco y el nitrito son invisibles. Solo los análisis del agua muestran si están presentes. Por eso, un acuario con agua cristalina también puede ser inadecuado para los peces.
Fuentes y créditos de las fotos
- Choosing an aquarium for pet fishRSPCAElige el acuario pensando en los peces · Instala el filtro, la iluminación y el calentador · Qué ocurre en el filtro durante el ciclado · Los análisis revelan lo que no se ve · Introduce con calma los primeros peces · Empieza desde el primer día con una rutina sencilla
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Créditos de las fotos
Foto: A freshwater aquarium containing plants and small fish · Netha Hussain · CC0 1.0. Recortada, reducida de tamaño y convertida a WebP.



