Un loro de África occidental
Los loros del Senegal miden unos 23 cm y tienen un aspecto robusto por su cola corta. En los adultos, el iris, la parte coloreada que rodea la pupila, suele ser amarillo. Los jóvenes tienen los ojos más oscuros. El color del vientre varía entre individuos. La organización de conservación de loros World Parrot Trust indica que viven unos 20 a 25 años.
En su área de distribución natural ocupan distintos paisajes con árboles y, fuera de la época de cría, también buscan alimento en grupo. Ese comportamiento social importa al planificar sus cuidados: cada ave debería tener la oportunidad de relacionarse con otra compatible de su especie. Una pareja que ya convive bien, procedente de un centro de acogida especializado, suele ofrecer un punto de partida más fácil de valorar.
Antes de adoptarlos, conviene conocer sus antecedentes de salud, cómo han vivido y qué han comido hasta ahora. Es especialmente útil saber si alguno ha pasado mucho tiempo solo y cómo reacciona ante otras aves. Un centro de acogida especializado puede comentar estas cuestiones a partir de lo que ha observado en cada animal. Visitar a la pareja más de una vez también ayuda a conocer su ritmo cotidiano.
Espacio para volar, lugares para trepar y cierres seguros
Un aviario es un recinto amplio para aves con espacio para volar. El World Parrot Trust señala una longitud mínima de 2,1 m para un aviario en el que pueda entrar una persona. Varios metros de recorrido libre de obstáculos y una habitación segura para que las aves vuelen a diario les ofrecen mucho más movimiento. Al planificar el espacio, conviene tener en cuenta a la vez la longitud, la anchura y la altura: las 2 aves necesitan poder esquivarse, aterrizar y llegar a distintos lugares de descanso.
Las ramas de distintos grosores ofrecen apoyos variados. Las ramas resistentes para roer y los elementos para trepar pueden colocarse a los lados para dejar libre el recorrido de vuelo. A las aves les puede resultar más fácil explorar un objeto nuevo si está junto a una percha conocida que si se reorganiza por completo su zona de descanso. Conviene conservar el lugar donde suelen dormir. Una parte resguardada del aviario les permite retirarse.
Estos loros pueden examinar con insistencia los cierres y las fijaciones con el pico. Por eso, las puertas necesitan cierres fiables y los materiales deben ser seguros y no tóxicos. Conviene revisar a diario si las cuerdas están deshilachadas o hay juguetes dañados. El recinto también debe ser fácil de limpiar, con comederos accesibles y revestimientos del suelo que puedan cambiarse bajo las perchas más utilizadas. Así resulta más sencillo mantenerlo limpio tanto para quien los cuida habitualmente como para quien le sustituya.
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Cercanía, distancia y elección de compañero
Un loro del Senegal puede encariñarse especialmente con una persona. Conviene que otras personas que vayan a cuidarlo también puedan ganarse su confianza con pequeñas recompensas y rutinas constantes. Por ejemplo, una percha a la que el ave acuda por voluntad propia puede facilitar el cambio de comederos sin tener que pasar las manos junto al loro.
Antes de presentarlo a las aves que ya viven en casa, un veterinario especializado en aves debería examinar al nuevo loro, que al principio debe permanecer en otra habitación. Esta separación temporal se llama cuarentena y ayuda a evitar la transmisión de posibles infecciones. La clínica debe indicar cuánto tiempo mantenerla según su salud y sus antecedentes. Después, los encuentros deberían avanzar poco a poco. Es importante disponer de varios puntos de alimentación y de un segundo alojamiento adecuado por si las aves necesitan más distancia. Si las persecuciones se repiten o se producen lesiones, sepáralas de forma segura y busca ayuda especializada.
Esta especie también puede emitir llamadas estridentes, sobre todo cuando está excitada. Etiquetas como «loro tranquilo para un piso» dicen poco sobre un ave concreta en un hogar concreto. Pasar tiempo con las aves antes de adoptarlas permite hacerse una idea más realista de sus llamadas y de cómo interactúan con las personas. También hay que poder atenderlas los días en que ninguna de las 2 quiera acercarse.
Elegir la comida y proponer tareas sencillas
Los gránulos formulados para loros combinan distintos ingredientes en cada pieza y, junto con verduras lavadas, pueden constituir una base equilibrada. La zanahoria, el pimiento y el brócoli son ejemplos de alimentos frescos. Las semillas y los frutos secos ricos en grasa deberían ofrecerse solo en pequeñas cantidades. La composición de la dieta depende del peso, la condición corporal, la actividad, la salud y la alimentación anterior de cada ave, y conviene consultarla con un veterinario especializado en aves.
Un trocito diminuto de un fruto seco que le guste puede servir de recompensa durante el entrenamiento. También puedes convertir parte de su comida habitual en una búsqueda sencilla: al principio, deja los trozos a la vista en un recipiente poco profundo y, más adelante, envuélvelos sin apretar en un paquetito de papel. El loro aprende a usar el pico y las patas para acceder a la comida. Esa cantidad debe descontarse de su ración diaria.
Los cambios de alimentación deberían hacerse poco a poco. Que un loro transporte o desmenuce un alimento nuevo aún no demuestra que esté comiendo suficiente. Observar cuánto ingiere, controlar su peso y fijarse en la cantidad de excrementos ayuda a valorar el cambio. Limpiar los recipientes de agua y retirar los restos húmedos son tareas diarias. Conviene comprobar cómo come cada miembro de la pareja, porque un comedero compartido puede quedar vacío aunque uno de los 2 apenas haya comido.
Practicar los cuidados y detectar cambios a tiempo
Aprender a subir voluntariamente a una percha puede dividirse en pasos pequeños. Primero se recompensa que el ave se acerque, después que apoye una pata y, más adelante, que suba por completo. Debe poder volver a bajar si quiere. Una percha de transporte sostenida con firmeza puede facilitar el camino hasta la báscula o el transportín. Si el ave muestra una reacción defensiva, conviene aumentar de nuevo la distancia.
Antes de llegar a casa, un loro joven ya debería comer por sí solo y haber tenido experiencias sociales adecuadas con otras aves. Al hacerse adulto, sus relaciones pueden cambiar. Los huecos oscuros y las caricias repetidas en el cuerpo pueden favorecer el comportamiento reproductivo. Por eso, conviene evitar acariciarle la espalda y el vientre. Si busca el contacto por iniciativa propia, puede disfrutar de unas caricias suaves en la cabeza o el cuello.
En un loro mayor puede notarse menos fuerza al agarrarse o cierta inseguridad al aterrizar. Los recorridos más cortos y las perchas más fáciles de alcanzar pueden facilitarle el día a día de inmediato. Estos cambios también requieren una valoración veterinaria especializada en aves. Si de repente come menos, se aísla o presenta daños en el plumaje, consulta pronto con ese profesional. Si le cuesta respirar, contacta de inmediato con la clínica o con un servicio veterinario de urgencias. El plan de cuidados debe indicar cómo transportar al ave y a qué clínica especializada o servicio de urgencias se puede acudir.
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Preguntas frecuentes
¿Pueden vivir los loros del Senegal en un piso pequeño?
Más que el tamaño del piso, importa el espacio del que disponen realmente las aves. Aunque sean loros pequeños, necesitan sitio para volar y alejarse cuando quieran, compañía compatible y un hogar donde se puedan asumir sus llamadas.
¿Sirve el castigo para evitar que muerda?
El castigo puede aumentar el miedo y las reacciones defensivas. Resulta más útil observar cuándo el loro busca distancia y preparar los cuidados cotidianos para que pueda participar voluntariamente. Una actitud defensiva que aparece de repente también puede tener una causa de salud.
De cerca
Fuentes y créditos de las fotos
- Senegal ParrotWorld Parrot TrustUn loro de África occidental · Espacio para volar, lugares para trepar y cierres seguros · Cercanía, distancia y elección de compañero
- Living with other birdsRSPCAUn loro de África occidental · Cercanía, distancia y elección de compañero
- Introducing a New Pet BirdVCA Animal HospitalsUn loro de África occidental · Cercanía, distancia y elección de compañero
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- Toys for birdsVCA Animal HospitalsEspacio para volar, lugares para trepar y cierres seguros
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- Where to pet your birdPetMD, reviewed by Sandra C. Mitchell, DVM, DABVPPracticar los cuidados y detectar cambios a tiempo
Créditos de las fotos
Foto: Poicephalus senegalus - Vogelburg Weilrod 01.jpg · H. Zell · CC BY-SA 3.0. La imagen se ha reducido para la web y se ha convertido a WebP. El contenido visual no ha cambiado.
Foto: Poicephalus senegalus -Hann Park -Senegal -pair-8.jpg · Thom Haslam · CC BY 2.0. La imagen se ha reducido para la web y se ha convertido a WebP. El contenido visual no ha cambiado.
Foto: Senegal Parrot (Poicephalus senegalus) -front upper body.jpg · Art G. · CC BY 2.0. Se ha reducido para la web y se ha convertido a WebP. El contenido de la imagen no ha cambiado.
Foto: Poicephalus senegalus at Ecolodge Ponta Anchaca, Guinea-Bissau1.jpg · Joehawkins; image edit by MPF · CC BY-SA 4.0. Se ha reducido para la web y se ha convertido a WebP. El contenido de la imagen no ha cambiado.






