Empieza por los lugares donde posarse
Para planificar la habitación, basta con un plano sencillo: señala la voladera, las ventanas, las puertas y los muebles grandes, y añade 2 o 3 posibles lugares donde posarse. Entre ellos deben quedar trayectos despejados. Al acercarse a una estructura para trepar, las aves no deberían encontrar lámparas ni armarios que les corten el paso.
Una percha cerca de la puerta de la voladera puede facilitarles la salida a la habitación. Otra al lado opuesto les ofrece un trayecto de vuelo más largo. También deben disponer de zonas resguardadas. Si conviven varias aves, ofrecer varios lugares similares puede evitar que una tenga que ceder siempre su sitio.
La voladera debe poder limpiarse cómodamente. Las puertas anchas, los comederos y bebederos accesibles y los elementos extraíbles del suelo reducen el trabajo diario. Bajo las ramas más utilizadas, conviene colocar superficies que se puedan limpiar con un paño o protectores recortados a medida que se cambien sin tener que moverlo todo.
Elige un lugar con aire limpio y luz adecuada
Una habitación luminosa, con la parte posterior de la voladera resguardada, permite a las aves observar su entorno y retirarse a una zona protegida. El sol directo a través del cristal puede calentar demasiado esa zona, así que siempre deben tener sombra a su alcance. Ventilar es importante, pero hay que hacerlo de forma que ninguna ave pueda escaparse por una ventana abierta o entreabierta por la parte superior ni quedar atrapada en ella.
Los revestimientos antiadherentes sobrecalentados pueden emitir vapores mortales para las aves. No se trata solo de las sartenes: según el aparato, otras superficies calientes con ese revestimiento también pueden emitirlos. Si la cocina está abierta al salón, mantén a las aves en otra habitación, separada de la zona donde cocinas. Alejar la voladera de los fogones no las protege de esos vapores de forma segura. Tampoco deben llegar a su espacio el humo, los aerosoles perfumados ni los productos que desprenden vapores intensos.
Si las aves viven en el interior, puede ser útil una iluminación específica para ellas. El tipo de lámpara, la distancia a las aves y el tiempo que permanece encendida deben ajustarse a la especie y a la disposición de la habitación. Un profesional con conocimientos sobre aves puede ayudarte a elegirla. Las aves también necesitan zonas menos iluminadas y un periodo nocturno sin interrupciones. La lámpara no debe iluminar toda la habitación con la misma intensidad las 24 horas.
Revisa ventanas y muebles desde la perspectiva de un ave
Un cristal transparente puede parecer un paso libre. Antes de los primeros vuelos por la habitación, conviene cubrir de forma visible los cristales y los espejos grandes, por ejemplo, con cortinas tupidas y sin lazos en los que puedan engancharse. Una sola pegatina pequeña no protege toda una cristalera. Si una mosquitera va a servir de barrera, tanto el material como la fijación deben resistir los picotazos y los intentos de fuga.
Los huecos detrás de los armarios o los radiadores pueden atrapar a un ave. Los cables, las plantas tóxicas, las trampas adhesivas y los objetos pequeños a su alcance deben quedar fuera de la zona de vuelo. Un inodoro abierto, un jarrón alto o un cubo lleno de agua también pueden suponer un riesgo de ahogamiento. Mantén el inodoro cerrado y los demás recipientes con agua tapados o fuera de la habitación. Durante el vuelo libre, apaga los ventiladores y detén cualquier mecanismo con piezas en movimiento que las aves puedan alcanzar. Asegúrate de que no puedan entrar en contacto con esas piezas.
Las otras mascotas no deben estar en la habitación mientras vuelan las aves. Todas las personas de la casa deben seguir la misma norma: antes de abrir una ventana o una puerta al exterior, hay que saber dónde está cada ave y comprobar que todas estén resguardadas.
Elige con cuidado las ramas y los juguetes
Las ramas naturales de distintos grosores ofrecen diferentes formas de agarrarse. El avellano y el sauce son ejemplos adecuados. Las ramas deben proceder de árboles correctamente identificados, no haber recibido tratamientos con pesticidas y estar limpias. Una rama de origen desconocido recogida junto a una carretera no es adecuada. Las perchas deben estar bien fijadas o sujetas de forma que su movimiento sea seguro y controlado, y no deben quedar justo encima de la comida o el agua.
Los juguetes deben ser adecuados para el tamaño de las aves. La cabeza puede quedar atrapada en un aro estrecho y un dedo en una abertura pequeña. Las cuerdas deshilachadas pueden enredarse en las patas. También son problemáticas las piezas metálicas que se desprenden y los revestimientos desconocidos. Por eso conviene hacer una breve revisión visual cada día, sobre todo si las aves están desmontando con entusiasmo un objeto nuevo.
Las ramas frescas y el papel sin imprimir, doblado sin apretar, les ofrecen algo que roer y despedazar. Ofrecer unos pocos elementos e ir cambiándolos deja espacio para volar y ayuda a ver con cuáles se entretienen realmente.
Organiza la habitación para facilitar los cuidados
Un lugar fijo para guardar la comida, los paños de limpieza y los protectores de recambio facilita los cuidados diarios. La rutina incluye limpiar los comederos y bebederos, poner agua fresca y retirar los restos de comida húmeda. Conviene observar cada día los excrementos bajo las perchas que más usan. Si otra persona va a cuidar a las aves, suele ayudar más enseñarle dónde está todo y cómo se hace cada tarea en un recorrido breve que darle una lista larga sin indicar los lugares.
Esa persona también debe saber qué puertas permanecen cerradas y dónde suelen posarse las aves. Una foto de la habitación completamente preparada puede servirle de referencia. Si va a atenderlas por primera vez, lo ideal es que antes haga la rutina junto a la persona que las cuida habitualmente.
Prepara también un posible traslado
Conviene tener una caja de transporte segura antes de que un ave enferme. Una percha familiar para el ave, colocada dentro de la caja, puede ayudarla a entrar. Para el trayecto hay que retirar los columpios y juguetes sueltos, porque con el movimiento podrían golpearla. La caja necesita ventilación y debe quedar bien sujeta en el vehículo.
Si las aves han estado expuestas a humo o vapores peligrosos, sácalas del aire contaminado sin poner en peligro a las personas. Después, busca ayuda veterinaria especializada en aves de inmediato, aunque ya hayas eliminado la fuente. Si otra persona va a cuidarlas, déjale por escrito los teléfonos de contacto veterinario, cómo trasladarlas y cuántas aves hay.
Preguntas frecuentes
¿Basta una mosquitera corriente en la ventana?
Solo si el material y la fijación resisten a las aves y no dejan huecos. Una mosquitera floja no ofrece una protección fiable contra las fugas.
¿Tiene que estar completamente vacía una habitación para aves?
No. Los muebles estables pueden quedarse si se tapan los huecos peligrosos, las superficies son seguras para las aves y los trayectos de vuelo permanecen despejados. Una distribución sencilla facilita revisar la seguridad y limpiar.
Fuentes y créditos de las fotos
- Housing and environments for pet birdsRSPCAEmpieza por los lugares donde posarse · Elige un lugar con aire limpio y luz adecuada
- Owning a birdAgriculture VictoriaEmpieza por los lugares donde posarse · Elige con cuidado las ramas y los juguetes · Organiza la habitación para facilitar los cuidados
- Toys for birdsVCA Animal HospitalsElige con cuidado las ramas y los juguetes
- Passive smoking and our petsPDSAElige un lugar con aire limpio y luz adecuada
- Transporting your birdVCA Animal HospitalsPrepara también un posible traslado
- Household hazards for pet birdsMerck Veterinary ManualRevisa ventanas y muebles desde la perspectiva de un ave
- Disorders affecting multiple body systems of pet birdsMerck Veterinary ManualElige un lugar con aire limpio y luz adecuada · Prepara también un posible traslado
- Nymphensittiche: EinrichtungSchweizer Tierschutz STSElige con cuidado las ramas y los juguetes
Créditos de las fotos
Foto: Nymphicus hollandicus -pet -male-8a.jpg · Vianney Tran · CC BY-SA 2.0. Se redujo manteniendo las proporciones y se convirtió a WebP. El diseño de la página puede recortar la imagen.



