Tres formas de vida, tres tipos de instalación
El ajolote es una salamandra que conserva las branquias externas, con las que respira en el agua, incluso de adulto. Necesita agua fresca, espacio en el fondo del acuario y una corriente suave del filtro. Las ranas enanas africanas del género Hymenochirus también viven en el agua, pero deben poder subir sin obstáculos a la superficie para respirar aire. Son mucho más pequeñas. Por eso, su acuario necesita una tapa segura y un trayecto despejado hasta la superficie.
La rana arborícola de White necesita espacio para trepar. Las ramas horizontales firmes, las hojas anchas y los lugares protegidos donde posarse deben distribuirse de modo que pueda desplazarse entre ellos y elegir dónde descansar. Una rana cornuda que vive en el suelo necesita, en cambio, suficiente superficie útil y un suelo cubierto con un material húmedo adecuado, llamado sustrato. Al preparar el recinto, conviene tener en cuenta cómo se mueve el animal adulto, dónde descansa y cuánto espacio necesita.
La etapa de vida también cambia las necesidades del animal. Muchas ranas comienzan como renacuajos acuáticos. Durante la metamorfosis, esos renacuajos se transforman en ranas jóvenes que pasan a vivir principalmente fuera del agua. Estas ranas jóvenes necesitan una salida segura del agua. El ajolote, en cambio, no necesita una zona terrestre al crecer.
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Tratar el agua y preparar el filtro
A través de su piel permeable, los anfibios también absorben sustancias presentes en el agua. El cloro y la cloramina, que pueden utilizarse para desinfectar el agua potable, así como los restos de productos de limpieza, pueden perjudicarlos. El tratamiento que necesita el agua del grifo depende del suministro local. Dejarla reposar no elimina la cloramina de forma fiable. El agua destilada tampoco sustituye al agua con una cantidad adecuada de minerales.
En un acuario conviene medir con regularidad la temperatura y las concentraciones de amoníaco, nitrito y nitrato. También hay que medir el pH, que indica si el agua es ácida o alcalina, y la dureza, que refleja la cantidad de calcio y magnesio disueltos. Los valores adecuados dependen de la especie de anfibio.
En un acuario nuevo, el filtro necesita tiempo para que se establezcan suficientes bacterias. Estas transforman el amoníaco tóxico primero en nitrito, que también es tóxico, y después en nitrato. Esta preparación se llama ciclado del acuario y debe hacerse sin animales para que no queden expuestos al amoníaco ni al nitrito. Las bacterias necesitan una fuente de amoníaco para multiplicarse. Puede utilizarse un producto a base de amoníaco expresamente indicado para el ciclado de acuarios, siguiendo las instrucciones del fabricante. Primero sube el amoníaco y después el nitrito. A medida que aumentan las bacterias, ambos se reducen. Las dosis y los momentos de los análisis deben ajustarse a las instrucciones del producto utilizado. Para comprobar si el filtro está listo, se añaden nuevas dosis de ese mismo producto según sus instrucciones y se analiza el agua después, en los momentos indicados por el fabricante. Antes de introducir los primeros animales, varias pruebas deben confirmar que las bacterias del filtro transforman el amoníaco añadido y que tanto el amoníaco como el nitrito vuelven a 0.
Después de la llegada de los animales, los cambios parciales de agua ayudan a retirar los residuos disueltos. Para hacerlos, se extrae una parte del agua y se sustituye por agua nueva tratada adecuadamente. También conviene retirar la comida sobrante y los excrementos. Si el material del filtro necesita aclararse, hacerlo con suavidad en agua extraída del acuario ayuda a conservar sus bacterias.
Las ranas acuáticas también necesitan zonas tranquilas y un camino despejado hasta la superficie. La salida del filtro no debe empujarlas continuamente. El acuario de un ajolote o de una rana acuática debe adaptarse a la especie concreta. Compartirlo con peces puede causar problemas: un ajolote puede comerse a los peces pequeños, mientras que algunos peces mordisquean sus delicadas branquias o la piel de las ranas acuáticas. Los peces también pueden comerse el alimento destinado a los anfibios.
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Las zonas terrestres húmedas también necesitan ventilación
Para las ranas que viven en tierra, un sustrato adecuado retiene cierta humedad y les ofrece refugio. Se pueden añadir plantas seguras, escondites y un recipiente poco profundo con agua. La rana debe poder entrar y salir del recipiente por sí sola. El sustrato debe estar libre de fertilizantes, pesticidas y perfumes. La rana puede tragar fragmentos sueltos del sustrato junto con las presas, así que conviene tener en cuenta cómo come la especie al elegirlo.
Después de pulverizar agua, las hojas y los elementos del terrario deben poder secarse. Una buena ventilación ayuda a que las superficies no permanezcan mojadas en todo el terrario. Un higrómetro mide la humedad del aire. También conviene comprobar si el sustrato está ligeramente húmedo o empapado. Para la rana arborícola de White, una clínica veterinaria especializada indica una humedad ambiental del 50 al 70 % y un recipiente poco profundo con agua tratada. Estas condiciones corresponden a esa especie. Otras ranas pueden necesitar condiciones distintas.
Las ramas deben soportar el peso de la rana y estar bien sujetas para que no vuelquen cuando salte. Las plantas y los escondites deben distribuirse de modo que el animal pueda elegir entre lugares más luminosos donde posarse y otros protegidos y sombreados. La tapa debe cerrar bien y permitir una buena ventilación. Así se evita que la rana escape mientras se renueva el aire del terrario.
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Adaptar la temperatura y la luz a la especie
Los anfibios son ectotermos, es decir, su temperatura corporal depende de la del entorno. Muchos se desplazan entre zonas algo más cálidas y otras más frescas, por lo que el recinto debe ajustarse a la especie. Los ajolotes necesitan agua fresca. Si la vivienda se calienta demasiado en verano, quizá haya que enfriar el acuario. Según una guía veterinaria, la rana arborícola de White necesita entre 24 y 29 °C durante el día y una temperatura nocturna mínima de aproximadamente 18 °C. Los termómetros deben medir la temperatura donde están los animales. Una lectura justo debajo de la tapa no indica la temperatura del suelo ni la de una rama.
Si hace falta aportar calor, un termostato debe regular la fuente. Los elementos calientes necesitan una protección para que el animal no pueda tocarlos y quemarse. La iluminación debe mantener un ciclo regular de día y noche, con escondites sombreados también durante el día. UVB significa radiación ultravioleta de tipo B. Ayuda a algunos anfibios a producir vitamina D3, necesaria para que el organismo aproveche el calcio. Para la rana arborícola de White, la clínica veterinaria recomienda una fuente de UVB de baja intensidad y unas 12 horas de luz diurna. Conviene planificar la distancia entre la lámpara y los lugares que ocupa la rana, cualquier malla o pantalla que quede entre ambos y los suplementos alimenticios con una clínica que trate anfibios. No se pueden copiar sin más las condiciones de un terrario para lagartos.
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Preparar presas adecuadas para cada animal
Muchos anfibios adultos comen invertebrados, animales sin columna vertebral como los gusanos y los insectos. La rana arborícola de White captura sobre todo grillos, cucarachas y otros insectos adecuados. El ajolote, en cambio, se alimenta en el agua y puede comer lombrices de tierra apropiadas para él. Las presas adecuadas dependen de la especie. Los animales jóvenes suelen necesitar presas más pequeñas y comidas más frecuentes. Cada presa debe tener un tamaño que el animal pueda tragar sin dificultad. Conviene retirar del terrario los insectos sobrantes antes de que molesten o lesionen a la rana.
Los insectos usados como alimento pueden aportar demasiado poco calcio por sí solos. La carga intestinal consiste en darles una alimentación nutritiva y adecuada antes de ofrecérselos al anfibio. También se pueden espolvorear con una pequeña cantidad de calcio o vitaminas en polvo. El suplemento y la frecuencia adecuados dependen de la especie, la etapa de vida, la exposición a UVB y el resto de la dieta. Una clínica con experiencia en anfibios puede ayudarte a planificar la alimentación. Las presas deben proceder de una fuente fiable. Los insectos capturados en jardines tratados pueden llevar pesticidas. Los peces de procedencia no controlada pueden introducir microorganismos que causan enfermedades si se usan como alimento.
Al darle de comer, conviene observar cuánto come realmente y si adelgaza o gana peso de forma notable con el tiempo. Esto ayuda a ajustar las raciones. Es fácil sobrealimentar a las ranas arborícolas de White. Si un animal rechaza de repente su comida habitual, conviene revisar también su salud y las condiciones del recinto. La temperatura, la calidad del agua y los cambios de comportamiento pueden dar pistas útiles.
Observar la piel y el comportamiento y mantener separados a los animales nuevos
Los anfibios se pueden observar sin tocarlos. Solo conviene cogerlos cuando sea necesario para sus cuidados o para trasladarlos. En ese caso, unos guantes limpios, sin polvo y humedecidos con agua adecuada ayudan a proteger su piel sensible de la grasa de las manos, el jabón y los productos químicos. Lávate las manos después del contacto y utiliza utensilios distintos para cada acuario o terrario. Los animales nuevos deben permanecer separados y en observación al principio. Esta cuarentena debe planificarse con una clínica que trate anfibios antes de que el animal nuevo comparta espacio o agua con un grupo ya establecido.
Los cambios de color de la piel, las mudas anómalas y frecuentes, las heridas, las hinchazones, la debilidad, la pérdida de movilidad normal o el rechazo persistente de la comida requieren una valoración veterinaria. Distintas enfermedades pueden causar síntomas parecidos. Un signo como el enrojecimiento del abdomen tampoco basta por sí solo para establecer un diagnóstico. Tampoco conviene probar medicamentos para peces de venta libre ni baños de sal sin indicación veterinaria. Si el animal tiene dificultad para respirar, está muy débil o empeora rápidamente, necesita atención veterinaria inmediata. Llevar anotados los valores del agua y las condiciones ambientales ayuda a investigar la causa.
Preguntas frecuentes
¿Todas las ranas necesitan un acuario?
No. Las ranas enanas africanas viven en el agua y suben a la superficie para respirar. Las ranas arborícolas de White utilizan sobre todo un terrario alto con elementos para trepar y un recipiente poco profundo con agua.
¿Se puede usar agua del grifo tras dejarla 1 día en un cubo?
Depende del suministro local. Dejar reposar el agua no elimina la cloramina de forma fiable. Conviene averiguar qué sustancias contiene el agua del grifo y tratarla y analizarla según sea necesario antes de usarla.
¿Por qué hay que preparar el filtro sin animales antes de introducirlos?
Primero deben establecerse en el filtro suficientes bacterias para transformar el amoníaco y el nitrito, que son tóxicos. Esta preparación se llama ciclado del acuario y se hace sin animales para evitar que queden expuestos a esas sustancias. Para que las bacterias se multipliquen, puedes añadir un producto a base de amoníaco destinado al ciclado de acuarios, siguiendo las instrucciones del fabricante. Los análisis muestran que primero sube el amoníaco y después el nitrito. Ambos valores vuelven a bajar cuando se establecen suficientes bacterias. Antes de introducir los primeros animales, varias pruebas con nuevas dosis de ese mismo producto deben confirmar que las bacterias del filtro transforman el amoníaco añadido y que el amoníaco y el nitrito vuelven a 0. Las dosis y los momentos de los análisis posteriores deben seguir las instrucciones del producto utilizado.
Fuentes y créditos de las fotos
- Housing for AmphibiansMerck Veterinary ManualTratar el agua y preparar el filtro · Las zonas terrestres húmedas también necesitan ventilación · Adaptar la temperatura y la luz a la especie · Observar la piel y el comportamiento y mantener separados a los animales nuevos
- Diet for AmphibiansMerck Veterinary ManualPreparar presas adecuadas para cada animal
- Infectious Diseases of AmphibiansMerck Veterinary ManualObservar la piel y el comportamiento y mantener separados a los animales nuevos
- How to look after axolotls and aquatic frogsOrnamental Aquatic Trade AssociationTres formas de vida, tres tipos de instalación · Tratar el agua y preparar el filtro · Preparar presas adecuadas para cada animal
- How to set up and look after a freshwater tank / aquariumOrnamental Aquatic Trade AssociationTratar el agua y preparar el filtro
- Frog Care 101PetMD, Sean Perry DVMTres formas de vida, tres tipos de instalación · Las zonas terrestres húmedas también necesitan ventilación · Adaptar la temperatura y la luz a la especie · Preparar presas adecuadas para cada animal · Observar la piel y el comportamiento y mantener separados a los animales nuevos
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Créditos de las fotos
Foto: Ranoidea caerulea - Wilhelma 02 · H. Zell · CC BY-SA 3.0. Imagen reducida y convertida al formato WebP. La escena no ha cambiado.


