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Reptiles · Serpientes · Guía de la especie

Serpiente de jarretera común: espacio para explorar

Una serpiente de jarretera se desliza entre las hojas, recorre una rama sacando la lengua y desaparece bajo un trozo de madera. Esas pequeñas exploraciones forman parte del encanto de observarla. Un terrario bien preparado debería permitirle pasar de los espacios abiertos a los refugios y elegir entre zonas con distintas temperaturas.

La serpiente de jarretera común es Thamnophis sirtalis. Antes de llevar una a casa, conviene aclarar tres cuestiones: de dónde procede, qué come ya y cuánto espacio necesitará de adulta. Se venden distintas especies como serpientes de jarretera y sus cuidados no son idénticos en todos los aspectos.

Thamnophis sirtalis

Serpiente de jarretera común con la cabeza levantada sobre hojas secas.
Espacio para explorar
La serpiente debería poder estirarse por completo. Además de superficie de suelo, necesita refugios, ramas bajas bien sujetas y un recipiente de agua donde quepa para bañarse.
Elegir la temperatura
Un lugar de descanso cálido y refugios más frescos le permiten regular su temperatura corporal desplazándose entre ellos.
Conocer su alimentación
Las presas que acepta influyen en la organización de sus comidas. Si come pescado, importan la especie y el riesgo de carencia de vitamina B1.

¿Qué serpiente de jarretera vas a acoger?

Son características las líneas claras que recorren un cuerpo más oscuro, a menudo acompañadas de manchas. Según su procedencia, puede tener tonos marrones discretos o marcas rojas o azules muy llamativas. El color por sí solo no identifica con seguridad la especie ni la subespecie. Su documentación debería indicar Thamnophis sirtalis y, cuando se conozcan, la subespecie y la línea de cría.

Los adultos pueden alcanzar alrededor de un metro, y las hembras grandes superar bastante esa longitud. Los machos suelen ser más pequeños. Si eliges una cría nacida en cautividad, pregunta por el tamaño de sus progenitores para preparar su alojamiento definitivo. Una serpiente pequeña en un recipiente de venta no permite hacerse una buena idea del espacio que ocupará de adulta.

Lo que puedes aprender al observarla

Cada vez que saca la lengua, recoge diminutas partículas olorosas. La lengua las lleva a un órgano sensorial situado en el paladar, con el que examina el alimento y su entorno. Sacar la lengua forma parte de esa exploración. Muchas serpientes de jarretera se dejan ver durante el día, aunque Thamnophis sirtalis también puede estar activa de noche.

Desplazarse entre un lugar de descanso, un escondite y el agua forma parte de su comportamiento. Las plantas y los trozos de corcho deberían crear caminos resguardados sin ocupar todos los espacios libres. Si necesitas levantarla para revisarla, sujeta el cuerpo con ambas manos y muévete con calma. No hace falta manipularla a menudo para observarla. Cuando se siente amenazada, puede huir, morder o liberar una secreción defensiva de olor intenso.

Planificar el terrario para la serpiente adulta

Un terrario de 120 × 60 × 60 cm es un ejemplo práctico para planificar el alojamiento de un adulto de hasta unos 120 cm. La longitud interior aprovechable debería ser, como mínimo, igual a la de la serpiente. Un animal más largo necesita un terrario más largo para poder estirarse en línea recta. Una mayor profundidad facilita colocar el recipiente de agua, caminos para explorar y varios refugios.

Las ramas bajas bien sujetas y los trozos anchos de corcho ofrecen lugares por los que trepar. Conviene disponer de un escondite en la zona cálida y otro en la más fresca. Así podrá cambiar de temperatura sin perder la protección del refugio. Las piedras pesadas deberían permanecer estables aunque la serpiente se mueva por debajo.

Revisa especialmente las rendijas de las puertas correderas, los pasos de cables y las rejillas de ventilación. Las crías caben por aberturas sorprendentemente pequeñas. El terrario debería cerrar de forma segura y mantener una buena ventilación. Evita colocarlo donde reciba sol directo a través de una ventana, porque la temperatura interior podría subir de forma incontrolada.

Entender el calor y la luz UVB

Las serpientes no producen suficiente calor corporal para mantener su temperatura al margen del entorno. Se calientan en lugares adecuados y se desplazan cuando necesitan refrescarse. Durante la época activa del año, puedes preparar una superficie de descanso a unos 30 °C y una zona más fresca con el aire entre 22 y 24 °C. Alrededor de 22 °C por la noche es un punto de partida prudente. Los ajustes deberían tener en cuenta la subespecie conocida, la procedencia y los cuidados anteriores. Si se prevé un reposo invernal, hará falta prepararlo por separado.

Un termostato regula la fuente de calor. Con termómetros independientes puedes comprobar si se alcanzan las temperaturas deseadas. Una sonda mide la temperatura donde está colocada, mientras que un termómetro infrarrojo mide la de la superficie hacia la que apuntas. Comprueba el lugar de descanso cálido y el refugio fresco cuando el equipo haya alcanzado su temperatura habitual de funcionamiento. También conviene medir de noche y durante los días de mucho calor. La serpiente no debería poder tocar una lámpara caliente ni un elemento calefactor sin protección.

Los UVB forman parte de la radiación ultravioleta del sol. Ayudan a producir vitamina D3, necesaria para aprovechar el calcio. El calcio interviene, entre otras funciones, en los huesos y los músculos. Como orientación, puedes preparar un índice UV cercano a 1 en el punto cálido al que tenga acceso, con refugios completamente a la sombra. Las formas albinas necesitan una exposición menor, con un máximo de 0,7 en el punto cálido y cero a la sombra. El índice UV indica la intensidad de la radiación ultravioleta en el lugar de medición. El porcentaje impreso en una lámpara no dice cuánta radiación recibe la serpiente debajo. La distancia, las rejillas y las ramas cambian esa exposición. Elige y coloca la lámpara según el terrario real y, si es posible, comprueba el resultado con un medidor UV adecuado. Un temporizador puede proporcionar doce horas de luz durante el día. Por la noche deberían apagarse todas las luces para mantener un ciclo regular de claridad y oscuridad.

Agua para bañarse y lugares secos para descansar

El recipiente de agua debería ser estable y lo bastante amplio para que la serpiente quepa cómodamente, con una entrada y una salida fáciles. El agua sirve para beber y bañarse, pero también puede defecar en ella. Cámbiala a diario y limpia el recipiente cuanto antes si se ensucia. Alrededor deberían quedar superficies secas.

Una humedad relativa de alrededor del 50 al 60 % es una referencia habitual durante la época activa. Expresa cuánta humedad contiene el aire en comparación con la que podría contener a esa temperatura. Se mide con un higrómetro. Un escondite con musgo ligeramente húmedo ofrece un refugio más húmedo en un área pequeña. No hace falta mantener mojado todo el suelo para conseguirlo.

La muda sustituye la capa exterior de la piel, permite el crecimiento y renueva la superficie desgastada. Antes de mudar, los colores pueden verse apagados y los ojos temporalmente opacos. Después, revisa la piel desprendida, sobre todo las partes que cubrían los ojos y la punta de la cola. Si quedan restos adheridos en esas zonas, consulta a un veterinario de reptiles. Tirar por tu cuenta de la piel retenida o de las cubiertas de los ojos puede causarle lesiones.

Adaptar las comidas a tu serpiente

Antes de comprarla, haz una pregunta concreta: ¿qué ha comido realmente en sus últimas tomas? Algunas serpientes aceptan ratones descongelados y otras prefieren peces o lombrices. Pregunta por la especie de las presas, su tamaño, la cantidad y el intervalo entre comidas. Una serpiente que ya come con regularidad debería recibir al principio su alimento habitual al llegar a casa.

Las presas enteras adecuadas aportan huesos y órganos además de músculo. Los filetes de pescado o los trozos de carne no tienen la misma composición nutricional. Las presas ya muertas y completamente descongeladas evitan las lesiones que pueden causar los roedores vivos. Obtén el alimento de un proveedor apropiado. Para un adulto acostumbrado a los ratones, una comida por semana es una orientación habitual. Los adultos que comen principalmente lombrices suelen recibir porciones menores con más frecuencia, por ejemplo dos veces por semana. Las crías necesitan un plan adaptado a su crecimiento. El estado corporal y los cambios de peso ayudan a ajustar las cantidades.

Con los peces, la especie concreta importa. Algunos contienen tiaminasa, una enzima que descompone la vitamina B1. Una enzima es una sustancia que permite o acelera una reacción química determinada. Si esto provoca una carencia de vitamina B1, pueden aparecer problemas graves del sistema nervioso. Por eso, los peces baratos vendidos como alimento no son automáticamente adecuados. Consulta con un veterinario de reptiles sobre una dieta rica en pescado y los posibles suplementos. Congelar el alimento no elimina de forma fiable este riesgo nutricional.

¿Una serpiente o un grupo?

Las serpientes de jarretera tienen una vida social más compleja de lo que a veces se piensa. En un estudio, ejemplares jóvenes de Thamnophis sirtalis sirtalis buscaban activamente a determinados compañeros. Ese resultado no permite saber qué adultos convivirán bien en un terrario. Por ello, las guías de cuidados difieren en sus consejos sobre el alojamiento en grupo.

Si estás empezando, es más fácil controlar las comidas y la salud de una sola serpiente. Antes de formar un grupo, habla con alguien que tenga experiencia con esta especie. Hará falta más espacio, varios refugios igualmente adecuados y la posibilidad de separar a los animales en cualquier momento. Deberían comer por separado para evitar que dos serpientes sujeten la misma presa. No conviene añadir otras especies de serpientes suponiendo que serán buenas compañeras.

Un origen documentado de cría en cautividad facilita conocer la procedencia y los cuidados anteriores. Los recién llegados deberían vivir al principio separados de los reptiles que ya están en casa. Un veterinario de reptiles puede organizar una revisión inicial y una cuarentena. La cuarentena consiste en alojar al nuevo animal por separado durante un tiempo para detectar posibles enfermedades o parásitos antes de exponer a los demás.

Detectar pronto los cambios

Comprobar a diario el agua, los instrumentos y el estado de la serpiente forma parte de sus cuidados. Retira pronto los restos de comida y las heces. Anotar las comidas, las mudas y el peso de vez en cuando ayuda a reconocer cambios a lo largo de varias semanas. Así, observaciones aisladas adquieren contexto, como una pérdida de apetito acompañada de adelgazamiento.

La pérdida de peso, las regurgitaciones repetidas, las heridas o una respiración extraña deberían ser valoradas por un veterinario. Los movimientos descoordinados o las convulsiones son motivos para contactar de inmediato con una clínica de reptiles. Pueden deberse a una carencia de vitamina B1, aunque hay otras causas posibles. Dar vitaminas por intuición no sustituye una exploración. Lávate las manos con jabón después de limpiar y tras tocar al animal o los elementos de su terrario.

Pensar más allá de las primeras semanas

Los gastos habituales incluyen alimento, electricidad, material de limpieza y una reserva para el veterinario. Quien cuide de la serpiente durante tus vacaciones debería saber dónde leer las temperaturas, cómo limpiar el recipiente de agua y qué alimento dar, con las cantidades exactas. El planificador de preparación ayuda a organizar el equipo, y la calculadora de consumo eléctrico permite estimar los gastos de funcionamiento.

En algunas zonas de su distribución natural, estas serpientes pasan el invierno en reposo. Su actividad y su metabolismo se ralentizan al bajar la temperatura. La conveniencia y la forma de preparar ese reposo dependen, entre otros factores, de la procedencia, la edad y la salud. Apagar la calefacción durante varias semanas sin más no es una manera adecuada de organizarlo. Un cuidador experimentado y un veterinario de reptiles pueden ayudarte a preparar un plan anual apropiado.

Preguntas frecuentes

¿Todas las serpientes de jarretera son Thamnophis sirtalis?

No. Las serpientes de jarretera pertenecen al género Thamnophis, que incluye varias especies. Thamnophis sirtalis es una de ellas y recibe el nombre de serpiente de jarretera común. El nombre científico de su documentación ayuda a preparar los cuidados para el animal que realmente vas a acoger.

¿Necesita ratones o peces vivos?

No es necesario ofrecer vertebrados vivos. Pueden utilizarse presas adecuadas, ya muertas y completamente descongeladas, si la serpiente las acepta. Es importante conocer qué presas come habitualmente. No todas pasan con facilidad a comer ratones.

¿Necesita compañía obligatoriamente?

Se han observado preferencias sociales, especialmente en estudios con ejemplares jóvenes. Esto no establece una necesidad universal de vivir en grupo. Los animales deberían ser compatibles, comer por separado y poder alojarse de inmediato en terrarios distintos si surge un problema. Empezar con un solo ejemplar facilita el seguimiento.

¿Por qué la piel se aclara antes de mudar?

La antigua capa exterior se separa de la nueva piel que hay debajo. Durante ese proceso, los colores y los ojos pueden verse opacos de forma temporal. La serpiente debería tener acceso tranquilo al agua y a un refugio húmedo. Si quedan restos de piel firmemente adheridos después de la muda, consulta al veterinario.

Fuentes y créditos de las fotos

Créditos de las fotos

Foto: Common Garter Snake · Jessica Bolser/USFWS · Public Domain Mark 1.0.

Foto: Garter Snake · Courtney Celley/USFWS · Public Domain Mark 1.0.

Foto: Common Garter Snake (Thamnophis sirtalis) · Greg Schechter · CC BY 2.0.

Foto: Common Garter Snake (Thamnophis sirtalis) · Greg Schechter · CC BY 2.0.

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