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Roedores · Cuidados y vida diaria

Cuidados del degú: trepar, excavar y explorar en compañía

Un degú está sentado erguido sobre una rama y observa lo que ocurre en la habitación. Debajo, otros dos desaparecen por un túnel y poco después se reúnen junto al heno. Estos roedores originarios de Chile son sociables y realizan muchas de sus actividades durante el día. Puedes verlos roer juntos e ir y venir entre ramas y túneles, además de escuchar sus llamadas.

En su recinto, los degús deberían poder trepar, excavar y roer. También necesitan un grupo que conviva bien, una alimentación adecuada y personas que conozcan a cada animal lo suficiente para detectar cambios en su forma de comer o de comportarse.

Octodon degus

Degú marrón posado sobre una rama.
Compañía
Los degús necesitan convivir con otros degús con los que se lleven bien. Un grupo ya formado y estable puede facilitar el comienzo.
Recinto
Debería haber zonas para trepar, excavar y roer, comunicadas por recorridos que los degús puedan usar con seguridad.
Alimentación
Necesitan alimentos ricos en fibra y bajos en azúcar. La fruta y los premios dulces no son adecuados para ellos.

Vivir en grupo y poder apartarse

Los degús se acicalan unos a otros y descansan juntos. Una persona no puede sustituir ese contacto. Pueden convivir en grupos de animales del mismo sexo que se lleven bien. Otra opción es un grupo con un macho castrado y hembras, elegido con la ayuda de alguien con experiencia en degús. Varios machos pueden pelearse gravemente en un grupo mixto incluso después de la castración. Además, un macho puede seguir siendo fértil durante un tiempo tras la operación. Antes de que conviva con hembras, debe haber transcurrido el plazo de espera indicado por la clínica veterinaria.

La incorporación de nuevos animales a un grupo requiere preparación. Un centro de acogida con experiencia puede ayudarte a elegir compañeros compatibles y acompañar las presentaciones. En el recinto compartido conviene disponer de varios escondites y puntos de comida fáciles de alcanzar. Así, un degú puede apartarse si otro ocupa su lugar preferido. Si hay persecuciones continuas o lesiones, separa a los animales de forma segura y busca ayuda de alguien con experiencia.

Un recinto para excavar y trepar

Zürcher Tierschutz, una entidad de protección animal de Zúrich, recomienda para un máximo de 4 degús una superficie de suelo de al menos 0,7 m² y una altura de al menos 140 cm. El recinto debe incluir una zona de excavación de al menos 0,5 m² con una capa de sustrato de al menos 30 cm de profundidad. El sustrato es el material que cubre el suelo. Son las medidas mínimas que recomienda esta entidad para planificar el recinto. Una superficie continua mayor permite distribuir con más amplitud la zona de excavación, los recorridos para trepar y los refugios.

Las ramas firmes, las plataformas anchas y los pasos cortos y seguros deberían ofrecerles recorridos para trepar. Para excavar, resulta adecuada una zona profunda con sustrato que desprenda poco polvo y materiales como el heno, que ayudan a sostener los túneles. Las piedras y casitas pesadas necesitan apoyos firmes para que no se hundan si los animales excavan debajo. Los degús roen mucho. Por eso conviene comprobar antes de comprar el recinto si la base de plástico, los bordes de madera expuestos y los cierres resistirán sus mordiscos.

El recinto debería estar en un lugar luminoso, tranquilo y bien ventilado, sin sol directo ni corrientes fuertes de aire. Para cuidar el pelaje, necesitan un baño con arena adecuada sobre una superficie estable. La comida y el agua deben seguir a su alcance aunque hayan movido el sustrato al excavar.

Por qué los premios dulces no son adecuados

Los degús están adaptados a una alimentación vegetal rica en fibra. Una dieta inadecuada puede favorecer problemas metabólicos, relacionados con la forma en que el organismo utiliza los nutrientes, entre ellos la diabetes. En esta enfermedad queda demasiado azúcar en la sangre. Deberían tener heno disponible en todo momento. Puedes complementar su alimentación con hojas y hierbas adecuadas y una pequeña ración de alimento apropiado para ellos. Si compras productos preparados, revisa los ingredientes: la melaza, un jarabe rico en azúcar, la fruta deshidratada y el azúcar añadido no encajan en esta dieta.

La fruta no debería formar parte de los premios habituales. Incluso los aperitivos para pequeños animales anunciados como saludables pueden contener mucho azúcar. Para que se acostumbre a acercarse a tu mano, puedes ofrecer una pequeña cantidad de un alimento adecuado que el degú ya tolere. Introduce los ingredientes nuevos poco a poco. Deben tener agua fresca disponible en todo momento. Si usan un bebedero de botella, comprueba cada día que sale agua por la válvula. Ver la botella llena no basta.

La persona que cuide de los degús durante tu ausencia debería conocer su alimentación concreta. Dejar un recipiente etiquetado con su contenido y la cantidad que debe ofrecer es más útil que pedirle simplemente que les dé algo saludable.

Buscar comida, desmenuzar cartón y roer ramas

Los degús pueden buscar comida entre el heno, desmenuzar cartón sin imprimir y roer ramas adecuadas que no hayan sido tratadas. Puedes repartir el heno, el cartón y las ramas a lo largo de sus recorridos habituales dentro del recinto. Añadir una rama no exige reorganizarlo todo. Conviene mantener sus refugios conocidos mientras cambian otros elementos.

Una rueda de ejercicio suficientemente grande y con una superficie sólida para correr, sin huecos ni barrotes, puede ofrecerles más oportunidades de moverse. Zürcher Tierschutz recomienda un diámetro de al menos 35 cm. Aun así, el degú debe poder correr sin curvar la espalda y sin riesgo de quedar atrapado. El ejercicio fuera del recinto también requiere preparación: los cables, las plantas tóxicas y las rendijas estrechas deben quedar fuera de su alcance. Conviene cerrar bien la zona de ejercicio para que no escapen trepando. Una barrera baja no basta, porque pueden superarla rápidamente.

Deja que el degú se acerque a su ritmo

Al principio, puedes mantener la mano quieta mientras ofreces un pequeño trozo de comida adecuada. Los encuentros amables y repetidos ayudan a muchos degús a acercarse a las personas. Cada animal acepta una cantidad distinta de contacto físico. Si uno se aleja, dale espacio y no lo persigas por el recinto.

Si necesitas levantar a un degú, sujeta todo su cuerpo con seguridad. Nunca lo cojas ni lo sujetes por la cola, porque la piel puede desprenderse. Un transportín que ya conozca puede facilitar los traslados cortos. En una familia, las personas adultas deben asumir la responsabilidad de su cuidado. Los niños pueden ayudar a observarlos, preparar el recinto y darles de comer bajo supervisión.

Observa a cada degú todos los días

Observa a cada degú a diario: ¿come, se mueve como de costumbre y tiene el pelaje limpio y cuidado? Si notas que tiene la boca húmeda, cambios en los ojos, pérdida de peso o cambios en la forma de comer o beber, consulta con un veterinario. Los dientes delanteros, llamados incisivos, suelen ser de color amarillento a naranja en los degús sanos. Su color por sí solo no permite hacer un diagnóstico. No debes recortarle los dientes en casa.

Conviene localizar antes de su llegada una clínica veterinaria que atienda a degús. Así sabrás a quién acudir si alguno enferma. Si te vas de vacaciones o enfermas, conviene contar con una persona que conozca sus cuidados, compruebe cómo está cada animal, mida la temperatura de la habitación, revise el recinto y sepa actuar si observa algo anormal. Las notas sobre las costumbres de cada degú, junto con el plan de alimentación, facilitan la tarea a quien se encargue del grupo.

Para los degús mayores, conviene preparar accesos a poca altura y sin grandes desniveles hasta la comida, el baño de arena y sus lugares habituales de descanso. Si un animal reduce de repente su actividad o tiene dificultades para masticar, conviene que lo examine un veterinario antes de atribuirlo a la edad. Un pequeño trozo de su alimento habitual y adecuado puede animarlo a acercarse por voluntad propia. Los premios dulces para entrenarlo no son adecuados para su dieta.

Preguntas frecuentes

¿Puede convivir un degú con un jerbo?

No. Un roedor de otra especie no sustituye a otro degú. Se comunican, se alimentan y se comportan de manera diferente. Compartir recinto puede causarles estrés o lesiones.

¿Es más fácil cuidar degús porque están activos durante el día?

Su horario facilita observarlos, pero no reduce sus necesidades de espacio, alimentación adecuada y compañeros compatibles. Conviene preparar con especial cuidado un recinto que resista sus mordiscos.

Fuentes y créditos de las fotos

Créditos de las fotos

Foto: Octodon Degus fr.jpg · Jacek555 · CC BY-SA 4.0. Se redujo manteniendo las proporciones y se convirtió a WebP. El diseño de la página puede recortar la imagen.

Foto: Octodon degus -Artis Zoo, Netherlands-8a.jpg · Arjan Haverkamp · CC BY 2.0. La imagen se ha reducido proporcionalmente y se ha convertido a WebP. El diseño de la página puede recortarla.

Foto: Octodon degus -Artis Zoo, Netherlands-8b.jpg · Arjan Haverkamp · CC BY 2.0. La imagen se ha reducido proporcionalmente y se ha convertido a WebP. El diseño de la página puede recortarla.

Foto: Octodon degus -Artis Zoo, Netherlands-8c.jpg · Arjan Haverkamp · CC BY 2.0. La imagen se ha reducido proporcionalmente y se ha convertido a WebP. El diseño de la página puede recortarla.

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