Un jardín donde pueda excavar
La tortuga rusa también se conoce como tortuga de las estepas. Procede de regiones secas de Asia Central. Con las patas delanteras afloja la tierra y con el cuerpo la empuja hacia atrás. En su hábitat natural, los refugios que excava le ayudan a soportar el calor, el frío y la sequedad.
En un clima templado, conviene ofrecerle un recinto exterior amplio conectado a una zona protegida que pueda calentarse cuando sea necesario. La RSPCA, una organización británica de protección animal, recomienda 10 m² de espacio exterior para una tortuga en sus pautas para tortugas terrestres como la rusa. El recinto debería incluir pequeñas pendientes, plantas comestibles, sombra y varios lugares de descanso. El caparazón de los adultos suele medir entre 15 y 25 cm de largo, aproximadamente. Aunque es una tortuga relativamente pequeña, necesita espacio para caminar y una zona permanente en el jardín.
Preparar el suelo, los límites y la protección frente a la lluvia
El suelo debería permitir que la tortuga excave y que el agua de lluvia drene bien. Si la tierra es pesada y permanece húmeda, necesita un drenaje bien diseñado y zonas más secas. La tierra suelta debe tener suficiente profundidad para que la tortuga pueda enterrarse por completo en un lugar seguro. Una capa fina de sustrato, el material que cubre el suelo del recinto, sobre una base rígida no le permite hacerlo.
Los límites del recinto deben impedir que la tortuga escape excavando por debajo o trepando por encima. Las esquinas, las macetas y las piedras junto al borde pueden ayudarla a salir. Después de una lluvia intensa, conviene comprobar si el agua ha arrastrado tierra o ha entrado en el refugio. La zona de descanso debe mantenerse seca. Los perros y otros animales no deberían tener acceso al recinto. Las tortugas pequeñas también necesitan protección por arriba frente a los depredadores. Un acceso cómodo para limpiar facilita detectar pronto los bordes dañados y las nuevas excavaciones.
Ofrecer calor y zonas más frescas a su alcance
Durante la época de actividad, la tortuga necesita una zona donde calentarse bajo una fuente de calor adecuada y acceso a lugares más frescos. Como orientación general, la RSPCA indica unos 35 °C en la zona donde se calienta y entre 20 y 25 °C en el resto del recinto durante el día. Las temperaturas deben ajustarse al recinto concreto y a la estación. Medirlas a la altura de la tortuga dentro del recinto resulta más útil que guiarse por la previsión meteorológica.
Un invernadero bajo es un refugio de poca altura con una cubierta que deja pasar la luz. Conserva el calor, pero también puede calentarse demasiado al sol. Por eso necesita ventilación y sombra, además de calefacción complementaria cuando hace frío. La radiación ultravioleta de tipo B (UVB) favorece la producción de vitamina D3, que ayuda al organismo a aprovechar el calcio de los alimentos para los huesos y el caparazón. El vidrio corriente deja pasar muy poca radiación UVB. Una lámpara adecuada debería proporcionarla en la zona que ocupa la tortuga dentro del refugio. La distancia y la potencia deben ajustarse al producto utilizado y a la posición del animal.
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Plantas silvestres, agua y seguimiento del crecimiento
Una variedad de plantas con mucha fibra constituye la base de su alimentación. Algunos ejemplos son las hojas de diente de león, llantén y cerraja, siempre que estén bien identificadas y libres de contaminación. Si las plantas comestibles crecen dentro del recinto, la tortuga puede caminar mientras busca alimento. Las plantas recogidas fuera deben proceder de lugares sin productos fitosanitarios y revisarse antes de ofrecérselas para retirar cualquier planta o material no deseado. La fruta y los alimentos de origen animal no forman parte de su dieta habitual.
Conviene acordar la cantidad de comida, el aporte de calcio y cualquier otro suplemento con una clínica veterinaria con experiencia en tortugas. En los ejemplares jóvenes, los registros periódicos de peso y las fotografías comparables del caparazón ayudan a seguir su desarrollo. Siempre debería tener agua fresca en un recipiente poco profundo y estable, al que pueda entrar y del que pueda salir por sí sola. Como ensucia el agua al pasar por ella, revisarla y cambiarla forma parte de los cuidados diarios.
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Preparar a tiempo el ritmo de las estaciones
En algunas zonas de su área de origen, las tortugas rusas pasan largos periodos bajo tierra. Permanecen en reposo durante los meses fríos y, en ciertos lugares, también durante el calor intenso del verano. La duración de esos periodos en libertad no se puede trasladar sin más a una tortuga que vive en un jardín. Su origen, su ritmo anterior y su estado de salud deben tenerse en cuenta al planificar los cuidados.
Antes del reposo invernal, conviene consultar con una clínica veterinaria con experiencia para valorar la salud de la tortuga, su evolución de peso y si necesita un análisis de heces. En el lugar de reposo deben poder controlarse las temperaturas y evitarse las heladas, la humedad y la entrada de roedores. Si la tortuga se entierra de forma inesperada o deja de comer, se debe averiguar la causa: una enfermedad o unas condiciones inadecuadas pueden parecerse a un cambio estacional. Quien se encargue de cuidarla temporalmente necesita saber qué controles hacer y con quién contactar si observa algo fuera de lo previsto.
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Salud y cuidados durante décadas
Como puede vivir varias décadas, conviene pensar también en futuras mudanzas y en quién podría hacerse cargo de ella. Puede vivir sola. Si comparte recinto con otras tortugas, los machos en particular pueden perseguirlas, embestirlas o morderlas. Si una tortuga queda apartada repetidamente de la comida o de los lugares de descanso, es motivo para ofrecer recintos adecuados por separado. No se deben alojar juntas especies distintas de tortugas terrestres.
Para vigilar su salud, conviene observar el apetito, la forma de caminar, los ojos, la nariz y el caparazón. La pérdida de peso, la secreción nasal o una lesión nueva en el caparazón requieren una valoración veterinaria sin demora. Si respira con dificultad o presenta una debilidad intensa, contacta de inmediato con un veterinario. Cuando sea necesario levantarla, hay que sujetar todo el cuerpo desde abajo. Las fotos del recinto y los valores medidos ayudan a la clínica a valorar los cambios junto con las condiciones en las que vive. Conservar esa información junto a los datos de la tortuga también facilita que, si algún día cambia de hogar, otra persona con experiencia pueda hacerse cargo de ella.
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Preguntas frecuentes
¿Basta con un terrario en el salón?
Para vivir de forma permanente, la tortuga debería contar con un recinto exterior amplio y un refugio bien equipado. Un terrario pequeño dentro de casa no ofrece suficiente espacio para caminar ni para excavar.
De cerca
Fuentes y créditos de las fotos
- Providing a Home for a ReptileMerck Veterinary Manual, Stephen J. DiversOfrecer calor y zonas más frescas a su alcance
- UVB Lighting for ReptilesLafeberVet, Frances M. Baines, 2024Ofrecer calor y zonas más frescas a su alcance
- Nutrition in ReptilesMerck Veterinary ManualPlantas silvestres, agua y seguimiento del crecimiento
- Spur-thighed, Hermann’s, marginated and Horsfield’s tortoisesRSPCAUn jardín donde pueda excavar · Preparar el suelo, los límites y la protección frente a la lluvia · Ofrecer calor y zonas más frescas a su alcance · Plantas silvestres, agua y seguimiento del crecimiento · Salud y cuidados durante décadas
- Captive Care of the Russian Tortoise Testudo horsfieldiiTortoise Trust, 2024Un jardín donde pueda excavar · Preparar el suelo, los límites y la protección frente a la lluvia · Plantas silvestres, agua y seguimiento del crecimiento · Preparar a tiempo el ritmo de las estaciones · Salud y cuidados durante décadas
- Russian Tortoise CareAurora Animal Hospital, Dayna Willems DVMUn jardín donde pueda excavar · Preparar el suelo, los límites y la protección frente a la lluvia · Plantas silvestres, agua y seguimiento del crecimiento · Salud y cuidados durante décadas
- Hibernating tortoises: navigating the pitfallsBritish Veterinary Nursing Association, William LewisPreparar a tiempo el ritmo de las estaciones
Créditos de las fotos
Foto: Testudo horsfieldii 02.jpg · Amirekul · CC BY-SA 4.0. Imagen reducida de tamaño y convertida a WebP. La escena no ha cambiado.
Foto: Testudo horsfieldii; Baikonur 001.jpg · Yuriy75 · CC BY-SA 3.0. Imagen reducida de tamaño y convertida a WebP. La escena no ha cambiado.
Foto: Testudo horsfieldii Aktakyr.jpg · Alexander A. Fomichev · CC BY-SA 4.0. Imagen reducida de tamaño y convertida a WebP. La escena no ha cambiado.
Foto: Testudo horsfieldii Kalininabad.jpg · Alexander A. Fomichev · CC BY-SA 4.0. Imagen reducida de tamaño y convertida a WebP. La escena no ha cambiado.






