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Reptiles · GUÍA DE ESPECIES DE REPTILES

Cuidados de la tortuga mediterránea: recinto, alimentación y reposo invernal

En un espacio exterior adecuado, la tortuga mediterránea se mueve entre plantas que le sirven de alimento, zonas donde tomar el sol y lugares con sombra. Necesita terreno amplio y seguro, refugios y agua. Puede vivir muchas décadas, así que el recinto y los cuidados deben seguir siendo viables a medida que envejezcan la tortuga y las personas que la cuidan.

También necesita una zona cálida y protegida cuando las condiciones exteriores no sean adecuadas. La alimentación, los cuidados de salud y la posibilidad de un reposo invernal dependen de la especie y de cada tortuga. Conviene planificar estos cuidados con un veterinario con experiencia en tortugas antes de que el animal llegue a casa.

Testudo hermanni

Tortuga mediterránea entre la hierba y las margaritas
Identifica la especie
Estas indicaciones se refieren a Testudo hermanni, no a todas las tortugas terrestres.
Espacio exterior protegido
Un recinto exterior amplio y seguro necesita sol, sombra, un refugio seco y protección frente a posibles peligros.
Alimentación vegetal
Diversas plantas silvestres adecuadas son la base de su alimentación. Siempre debe tener acceso a agua fresca.
Planifica el invierno con un veterinario
Antes de cualquier reposo invernal, un veterinario con experiencia en reptiles debe evaluar su salud.

Confirma la especie y planifica sus cuidados a largo plazo

Testudo hermanni vive en distintas zonas de la región mediterránea. La British Chelonia Group, una organización británica dedicada al cuidado y la conservación de tortugas, describe una forma occidental y otra oriental. En España se conoce como tortuga mediterránea. Testudo graeca, cuyo nombre científico se parece, es otra especie. Si no están claros el origen o la identificación de la tortuga, conviene resolverlo antes de concretar sus cuidados.

Las tortugas mediterráneas pueden vivir muchas décadas. Necesitan espacio suficiente al aire libre, un refugio que pueda calentarse cuando el tiempo no sea adecuado y cuidados diarios constantes. Antes de hacerte cargo de una, conviene tener prevista su atención durante las vacaciones o una enfermedad y localizar una clínica veterinaria con experiencia en tortugas.

Prepara un recinto exterior con distintos espacios

Para cuidar de Testudo hermanni es fundamental contar con un espacio exterior amplio y variado. La RSPCA, una organización británica de protección animal, indica unos 10 m² para una tortuga como orientación. Los límites del recinto deben impedir que escape trepando o excavando por debajo. Un borde firme, rincones protegidos, distintos tipos de suelo y zonas de paso secas son más útiles que una superficie de césped sin otros elementos. También hay que prever la protección frente a perros y otros posibles peligros.

El sol es importante, pero la tortuga también debe poder llegar a la sombra y a un refugio seco que la proteja del mal tiempo. Pequeños desniveles, plantas adecuadas y zonas donde excavar le permiten aprovechar el recinto. Conviene evitar el suelo permanentemente húmedo y frío, así como los recipientes de agua profundos. Debe tener siempre a su alcance un recipiente poco profundo y estable con agua. Los productos químicos para el jardín y las plantas sin identificar no deben estar en la zona donde come.

Calor y luz para los días fríos

La tortuga necesita un espacio interior cuando las condiciones exteriores no son adecuadas o cuando, por motivos de salud, permanece activa durante el invierno. La RSPCA describe un alojamiento amplio con una zona cálida donde pueda tomar el sol, otra más fresca y una fuente de radiación ultravioleta de tipo B (UVB). Esta radiación favorece la producción de vitamina D3, necesaria para que aproveche el calcio de los alimentos vegetales. La luz solar que entra por el cristal de una ventana no aporta la radiación UVB necesaria.

La fuente de calor debe instalarse de forma que la tortuga no pueda tocarla ni con el caparazón ni con la piel. Un termostato regula la calefacción a partir de las lecturas de una sonda de temperatura. Medir también la temperatura a la altura de la tortuga permite comprobar si el calor es adecuado. La potencia de la lámpara, expresada en vatios, no basta para saberlo. Además de la zona cálida, necesita espacio para caminar, esconderse y desplazarse a una zona más fresca. Un terrario de cristal pequeño y sin ventilación adecuada no es un alojamiento permanente para una tortuga adulta.

Ofrécele distintas plantas silvestres

La tortuga mediterránea come principalmente plantas ricas en fibra. La RSPCA menciona el diente de león, las hojas de llantén, la pamplina y el trébol entre las opciones. Es importante identificar bien las plantas, ofrecer variedad y asegurarse de que estén limpias y no hayan sido tratadas con pesticidas. La fruta, los alimentos de origen animal y las legumbres ricas en proteínas no deben formar parte de su dieta habitual. Un exceso de proteínas puede perjudicar su salud.

El aporte de calcio y la radiación UVB están relacionados. La necesidad de un suplemento y su cantidad deben valorarse según cada tortuga y su alimentación, en vez de combinar varios productos a ojo. Siempre debe tener agua fresca en un recipiente poco profundo. Conviene observar con regularidad el apetito, el peso, las heces y el estado del caparazón. Los cambios pueden indicar un problema aunque la tortuga siga moviéndose por el recinto.

Prepara el reposo invernal

Testudo hermanni es una de las especies para las que el reposo invernal puede formar parte del ciclo natural del año. Que una tortuga concreta deba pasar por ese reposo, y cómo hacerlo, depende de su salud, peso, edad y alojamiento. La RSPCA recomienda una evaluación veterinaria antes de un reposo planificado. Una tortuga enferma o debilitada no debe ponerse en un ambiente frío sin más. Si permanece activa durante el invierno, sigue necesitando calor, luz, alimento y agua adecuados.

El proceso debe adaptarse al estado de cada tortuga. El enfriamiento, la vigilancia durante el reposo y el despertar requieren un control fiable de la temperatura y orientación veterinaria. Los errores en cualquiera de estas fases pueden ser peligrosos. Si la tortuga come inesperadamente menos o se muestra inusualmente quieta, un veterinario con experiencia en reptiles debe evaluar primero su salud antes de atribuir el cambio a la estación.

Observa su salud aunque parezca tranquila

Las tortugas suelen mostrar los signos de enfermedad de forma poco evidente. Un peso que se mantiene estable, ojos claros, respiración sin dificultad, movimiento normal y un caparazón duro y sin lesiones son señales útiles para observar. Si tiene dificultad para respirar, está muy débil o sufre una lesión grave, necesita atención veterinaria inmediata. La secreción nasal, la respiración con silbidos, un caparazón blando o una disminución marcada de la actividad deben ser valorados cuanto antes por un veterinario con experiencia en reptiles. Las mordeduras de perro y las caídas también pueden causar daños graves en el caparazón.

La Universidad de Illinois recomienda revisiones veterinarias periódicas porque el entorno y la alimentación están estrechamente relacionados con la salud. Un registro a lo largo del año con los pesos, las plantas que come, los cambios de lámparas, las modificaciones del recinto exterior y el plan para el invierno ayuda a reconocer cambios con el tiempo. Quien cuide de la tortuga durante tu ausencia debe conocer de antemano la rutina diaria y el contacto veterinario.

Preguntas frecuentes

¿La tortuga mediterránea es la misma especie que Testudo graeca?

No. La tortuga mediterránea es Testudo hermanni. Testudo graeca es la tortuga mora, una especie distinta. La semejanza entre los nombres científicos puede causar confusión.

¿Puede quedarse fuera todo el año sin más?

Para vivir en el exterior necesita protección y condiciones adecuadas. Durante los periodos fríos, o si permanece activa en invierno, necesita un espacio interior apropiado. El reposo invernal debe seguir un plan individual elaborado con un veterinario con experiencia.

Fuentes y créditos de las fotos

Créditos de las fotos

Foto: Testudo hermanni Boettgeri - 01 · NorbertNagel · CC BY-SA 4.0. Recortada, reducida de tamaño y convertida a WebP.

Foto: 2026-06-16 Juvenile Hermann's Tortoise in Boljevići, Montenegro.jpg · Alexkom000 · CC BY 4.0. Imagen reducida de tamaño y convertida al formato WebP. La escena no ha cambiado.

Foto: Hermanni boettgeri Pag.jpg · Palauenc05 · CC BY-SA 4.0. Imagen reducida de tamaño y convertida al formato WebP. La escena no ha cambiado.

Foto: Tortue d'Hermann.jpg · Kyrnos Publication · CC BY 4.0. Imagen reducida de tamaño y convertida al formato WebP. La escena no ha cambiado.

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