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Reptiles · Ficha de especie

Anolis verde: terrario, alimentación y comportamiento

Un anolis verde, Anolis carolinensis, permanece inmóvil sobre una rama, sigue con la mirada a un pequeño grillo y de pronto salta hacia él. Sus movimientos rápidos y sus cambios de color hacen que resulte fascinante observarlo. Para que pueda mostrar estos comportamientos, necesita un terrario con abundantes plantas, rutas para trepar, zonas luminosas y lugares resguardados.

Anolis carolinensis

Anolis verde sobre una barandilla de madera, con toda la cola visible
Activo de día
Las ramas y las plantas le ofrecen recorridos para cazar, tomar el sol y esconderse.
Alojamiento individual
Un terrario propio evita la competencia y los conflictos territoriales.
Gotas para beber
El agua sobre las hojas complementa un recipiente poco profundo y de fácil acceso.

Un pequeño trepador con señales claras

Los anolis verdes son originarios del sureste de Estados Unidos. Durante el día buscan insectos entre ramas y hojas. Los machos pueden desplegar una papada gular rojiza, un pliegue de piel bajo la cabeza, mientras mueven la cabeza arriba y abajo. Usan estas señales durante el cortejo y en encuentros con otros machos.

Su color puede variar entre el verde y el marrón. Influyen la temperatura, la actividad y la excitación durante las interacciones con otros anolis, así que el color por sí solo no indica de forma fiable si están sanos. Para valorar cómo se encuentra tu anolis, fíjate también en cuánto come, su estado corporal y los lugares del terrario que utiliza. La especie alcanza aproximadamente entre 15 y 20 cm, incluida la cola. El Manual Veterinario Merck indica una esperanza de vida de 4 a 8 años en cautividad, por lo que conviene organizar también sus cuidados durante las vacaciones.

Ramas y plantas para aprovechar la altura

Las ramas y las plantas deberían permitir que el anolis se desplace a distintas alturas entre el lugar donde toma el sol y las zonas protegidas. Los posaderos horizontales, las ramas inclinadas que los conectan y el follaje denso crean varios recorridos. También puede esconderse bajo una hoja a media altura: los refugios no tienen por qué estar solo en el suelo. Una pared trasera opaca y los laterales parcialmente cubiertos lo resguardan de los movimientos que haya fuera del terrario.

ReptiFiles recomienda para un solo anolis adulto un terrario de al menos 60 cm de largo, 60 cm de fondo y 60 cm de alto, y más espacio si es posible. Una mayor altura resulta especialmente útil si se aprovecha con rutas para trepar. También hacen falta buena ventilación, puertas que cierren con seguridad y pequeñas aberturas para cables por las que no pueda escapar. Mantener a un anolis solo evita la competencia por la comida y los posaderos. Los machos no deberían compartir terrario, porque sus disputas territoriales pueden causar estrés continuado y lesiones.

Ajustar el calor y la luz UVB a la altura del posadero

El hospital veterinario Chicago Exotics recomienda durante el día entre 25 y 30 °C en las zonas que ocupa el anolis y entre 32 y 35 °C en el lugar donde toma el sol. Por la noche, recomienda mantener la temperatura aproximadamente entre 21 y 24 °C. Mientras la lámpara de calor está encendida, debe poder retirarse a zonas más frescas. Un termómetro junto al posadero cálido y otro en la zona fresca permiten comprobarlo. Un termostato, que regula la potencia de la fuente de calor, ayuda a mantener las temperaturas previstas. La lámpara y cualquier rejilla de protección caliente deben quedar fuera de su alcance.

Además de la luz visible durante el día, el anolis necesita una iluminación UVB adecuada. La radiación ultravioleta B (UVB) permite que su cuerpo produzca vitamina D3, necesaria para absorber el calcio de los alimentos. La distancia a la lámpara y la intensidad de la radiación deben valorarse a la altura de su lomo cuando está en el posadero más alto al que puede llegar. El vidrio corriente bloquea la radiación UVB y la malla fina la reduce. El follaje denso proporciona sombra. Por la noche, el terrario debe permanecer a oscuras para mantener un ciclo de día y noche sin interrupciones.

Ofrecer gotas para beber y controlar la humedad

Los anolis suelen beber lamiendo las gotas de las hojas. Puedes proporcionárselas pulverizando agua o mediante un goteador limpio, que deja caer agua sobre las hojas. Además, puede tener un recipiente poco profundo con agua fresca. El agua sobrante del goteador debe desaguar de forma segura para que no llene un recipiente hondo en el que el anolis pudiera entrar.

Las fichas veterinarias sitúan la humedad relativa del aire en torno al 60-70 %. Un higrómetro, que mide la humedad del aire, te permite comprobarla. La lectura puede subir temporalmente después de pulverizar agua. La ventilación y dejar que las superficies se sequen entre pulverizaciones ayudan a evitar que permanezcan siempre mojadas. Si otra persona va a cuidarlo durante tus vacaciones, puedes dejarle una foto de la lectura. Anota la hora de la medición y cuándo pulverizaste el terrario para que sepa si ese valor se registró justo después o varias horas más tarde. También necesita saber cómo limpiar y comprobar el goteador.

Alimentar bien a los insectos que come

Los grillos pequeños, las cucarachas y otros insectos adecuados aportan variedad. Deberían proceder de proveedores fiables de insectos para alimentación y recibir a su vez una dieta apropiada antes de ofrecérselos al anolis. Esta alimentación previa, llamada gut loading, mejora su valor nutritivo. La guía veterinaria de PetMD propone como límite de tamaño la distancia entre los ojos del anolis: los insectos que le ofrezcas no deberían ser más grandes. Conviene retirar los que no haya comido.

Los anolis jóvenes necesitan comer con más frecuencia que los adultos porque están creciendo. La cantidad y la frecuencia deberían ajustarse a su tamaño, desarrollo y estado corporal. Los suplementos de calcio y vitaminas deben encajar con el conjunto de la alimentación y la iluminación UVB. Usar varios productos con los mismos ingredientes puede dar lugar a un exceso innecesario. Si otra persona se ocupa del anolis, le ayudará tener por escrito qué insectos y suplementos utilizas y cuál es la rutina acordada.

Observarlo con calma y actuar ante los cambios

La mejor forma de observar a este pequeño lagarto de cuerpo delicado es dejarlo dentro del terrario. Para un traslado necesario, conviene tener preparado un recipiente pequeño, bien ventilado y con cierre seguro. Nunca lo sujetes por la cola, ya que puede desprenderse de ella. Para los cuidados diarios puede permanecer en el terrario: capturarlo repetidamente lo perturba y puede causarle lesiones.

Durante la muda, el anolis renueva la capa externa de la piel a medida que crece o cuando esta se desgasta. Después, comprueba que no queden restos de piel que aprieten los dedos o la punta de la cola. La pérdida de peso, la disminución del apetito o unas heces anómalas requieren una valoración veterinaria. Si tiene dificultad para respirar, una lesión grave o una debilidad acusada, contacta de inmediato con una clínica con experiencia en reptiles. Lávate bien las manos después de tocar al animal, los insectos que come o los elementos del terrario. Guarda los utensilios de limpieza separados de los de cocina y úsalos lejos de las zonas donde se preparan alimentos.

Preguntas frecuentes

¿Está enfermo mi anolis verde si se pone marrón?

El color puede cambiar con la temperatura o cuando el anolis se altera, por ejemplo al encontrarse con otro anolis. Si además cambia su apetito, pierde peso o se comporta de forma distinta, conviene revisar las condiciones del terrario y consultar a un veterinario.

Fuentes y créditos de las fotos

Créditos de las fotos

Foto: Anolis carolinensis 112841746.jpg · Zygy · CC0 1.0. Imagen reducida de tamaño y convertida al formato WebP. La escena no ha cambiado.

Foto: Anolis carolinensis 208643368.jpg · lightbed · CC0 1.0. Imagen reducida de tamaño y convertida al formato WebP. La escena no ha cambiado.

Foto: Anolis carolinensis 249534907.jpg · Will Kuhn · CC BY 4.0. Imagen reducida de tamaño y convertida al formato WebP. La escena no ha cambiado.

Foto: Anolis carolinensis brown.jpg · Ianaré Sévi · CC BY-SA 3.0. Imagen reducida de tamaño y convertida al formato WebP. La escena no ha cambiado.

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