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Aves · Cuidados y vida diaria

Periquitos: un hogar para una pequeña bandada

Se oye una llamada breve, un periquito echa a volar y los demás lo siguen. Más tarde, dos se posan juntos y se acicalan mutuamente las plumas de la cabeza. Esos momentos compartidos forman parte de su día a día, junto con los vuelos de exploración y los ratos que pasan mordisqueando ramas frescas.

Si quieres acoger periquitos, conviene prever espacio para un grupo y una habitación donde puedan volar todos los días. Pueden vivir hasta 15 años. Sus gorjeos, el polvo de las plumas y las cáscaras de semillas esparcidas formarán parte de la casa durante muchos años.

Melopsittacus undulatus

Periquito azul de cabeza blanca posado sobre una rama.
Vivir en compañía
Se necesitan al menos 2 periquitos que se lleven bien. La Federación Alemana de Protección Animal recomienda una bandada de 4 o más.
Volar
Una voladera, es decir, un recinto amplio para aves, y la posibilidad de volar fuera de ella cada día les dan espacio para moverse y elegir dónde posarse.
Un hogar seguro
Antes de dejarlos volar, conviene asegurar ventanas y puertas exteriores, apagar los ventiladores e impedirles el acceso a recipientes abiertos con agua y a la cocina.

La vida en una pequeña bandada

Los periquitos se comunican constantemente. Mantienen el contacto con llamadas, buscan la cercanía de determinados compañeros y se acicalan unos a otros. Si una pareja ya se lleva bien o un grupo ya convive en armonía, conviene mantenerlos juntos al cambiar de casa. Un espejo no puede sustituir esas relaciones.

Antes de que un periquito nuevo entre en contacto con los que ya viven en casa, debería revisarlo un veterinario especializado en aves. La clínica puede indicar qué pruebas y qué periodo de alojamiento separado son adecuados. Después se puede planificar una presentación gradual. Varios puntos de comida y espacio para que las aves se aparten unas de otras facilitan los primeros encuentros. La compañía de otros periquitos sigue siendo importante aunque uno ya sea manso y le guste subirse a tu mano.

La voladera como punto de partida

La Federación Alemana de Protección Animal recomienda, para entre 2 y 6 periquitos, una voladera de al menos 2 m de largo, 1 m de ancho y 2 m de alto, además de la posibilidad de volar fuera de ella todos los días. Al planificarla, importa que haya un tramo largo y despejado para volar. Una jaula estrecha y alta, llena de perchas, deja poco espacio para ello.

Las ramas naturales de distintos grosores permiten que los periquitos apoyen las patas de diferentes maneras. Conviene colocarlas de forma que los excrementos no caigan continuamente en la comida o el agua. Unos cuantos lugares accesibles donde posarse fuera de la voladera les ayudan a recorrer la habitación. Por ejemplo, puedes fijar bien una rama cerca de la voladera y preparar otro lugar al otro lado, con espacio libre para volar entre ambos.

Una zona luminosa y tranquila, fuera de la cocina, es una buena ubicación. Las aves deberían poder observar la habitación y disponer también de un rincón más resguardado. Por la noche necesitan un periodo de descanso tranquilo y predecible, sin interrupciones frecuentes por la luz o la televisión.

Prepara la habitación antes de abrir la voladera

Antes de abrir la voladera, conviene preparar la habitación. Las ventanas y puertas exteriores deben estar cerradas o protegidas con una estructura que impida de verdad el paso de las aves. Al principio, es recomendable cubrir los cristales grandes y los espejos para que no parezcan espacios por los que se puede volar. Los ventiladores deben estar apagados. Los jarrones abiertos, los inodoros y otros recipientes profundos con agua deben quedar fuera de su alcance.

Los gatos y los perros deberían estar en otra habitación mientras vuelan los periquitos. Incluso una mascota conocida puede herir a un ave de un zarpazo o al intentar atraparla con la boca. Por eso, todas las personas de la casa deberían saber cuándo están sueltos. Un aviso visible en la puerta también ayuda a que las visitas o quien los cuide lo tengan presente al entrar.

La cocina no es un lugar adecuado para alojar aves. Los revestimientos antiadherentes sobrecalentados pueden liberar vapores invisibles capaces de matarlas rápidamente. El humo y los aerosoles tampoco deberían llegar al aire que respiran.

Mira qué comen de verdad

Los periquitos pueden escoger sus semillas favoritas de una mezcla y dejar de ingerir nutrientes importantes. Los gránulos formulados para periquitos pueden ayudar a equilibrar la alimentación porque cada pequeña pieza contiene los ingredientes procesados juntos. Combinados con verduras lavadas y una proporción de semillas ajustada a sus necesidades, permiten planificar mejor su dieta. Una clínica especializada en aves puede ayudarte a adaptar las cantidades al peso, la actividad y la alimentación anterior de cada periquito.

Un cambio de alimento requiere paciencia. No conviene retirar de golpe la comida habitual para obligarlos a aceptar otra. Hay que comprobar que realmente comen el alimento nuevo y mantienen su peso. Las cáscaras vacías pueden hacer que el comedero parezca lleno cuando queda poca comida aprovechable. Por eso conviene revisar cada día cuánto alimento queda antes de limpiar y rellenar el comedero.

El agua fresca y los recipientes limpios forman parte de los cuidados diarios. Puedes ofrecer zanahoria rallada fina o pequeños trozos de pimiento lavado en los lugares donde ya comen. Retira los restos húmedos antes de que se estropeen. Anotar qué alimentos acepta la bandada puede ayudar a otra persona a mantener la misma rutina cuando se encargue de cuidarla.

Deja que se acerquen a su ritmo

Una rama para mordisquear, un poco de comida adecuada en un lugar nuevo o un recipiente poco profundo para bañarse pueden hacer el día más interesante. Al principio, conviene colocar los objetos nuevos a cierta distancia para que los periquitos puedan observarlos y acercarse por iniciativa propia. Una rama junto a un lugar conocido donde se posan suele ser más fácil de explorar que otra colocada de repente en su zona preferida para dormir.

Una pequeña recompensa de comida puede facilitar el contacto contigo. Mantén la mano quieta y deja que el periquito decida si se acerca. Aprender a subirse voluntariamente a una rama o un dedo que le ofreces también puede facilitar los traslados necesarios más adelante. No hace falta mantener a los periquitos solos para que se acostumbren a las personas.

Dedica un momento a observar a cada periquito

La hora de comer permite comprobar si todos participan, vuelan y se relacionan como de costumbre. Si uno mantiene las plumas erizadas durante bastante tiempo, come menos, presenta cambios en sus excrementos o se aparta del grupo, conviene que lo valore un veterinario especializado en aves. Si notas que le cuesta respirar o que lo hace con el pico abierto cuando está en reposo, contacta de inmediato con una clínica especializada en aves o con un servicio veterinario de urgencias.

Conviene tener preparada una caja de transporte y a mano el teléfono de una clínica especializada en aves. Si otra persona va a cuidarlos, los nombres o unas fotos claras le ayudarán a identificar a cada periquito. Una nota breve como «Hoy Lio se quedó solo en la percha de arriba durante la comida» aporta más información para una consulta posterior que decir simplemente que la bandada parecía más tranquila.

En los periquitos mayores, merece la pena fijarse en cómo aterrizan y se desplazan entre las ramas. Si uno evita un lugar donde solía posarse o pierde el agarre en las ramas con frecuencia, debería examinarlo un veterinario especializado en aves para averiguar la causa. Después, unas ramas y unos recipientes de comida y agua adicionales, fáciles de alcanzar, pueden facilitarle los desplazamientos. También es importante que siga con sus compañeros habituales y pueda moverse.

Preguntas frecuentes

¿También necesitan volar cada día 2 periquitos mansos?

Sí. Que se sientan cómodos contigo no cambia su necesidad de moverse. Deberían disponer cada día de un espacio seguro para volar, tanto si se suben a tu mano como si no.

¿Pueden vivir juntos los periquitos y las ninfas (cacatúas ninfa)?

La Federación Alemana de Protección Animal recomienda que los periquitos vivan en un grupo de su misma especie. Otras especies de aves tienen necesidades diferentes de alojamiento y alimentación, y las aves más grandes pueden herirlos. Si también quieres tener ninfas, planifica voladeras separadas. Una clínica especializada en aves puede ayudarte a valorar si pueden volar en la misma habitación, y de qué manera, según las aves y el espacio disponible.

Fuentes y créditos de las fotos

Créditos de las fotos

Foto: A blue budgie bird sits on a branch · paws and prints · Unsplash License. Se guardó en formato WebP una fotografía de Fellfolio ya verificada. El diseño de la página puede recortar la imagen.

Foto: Melopsittacus undulatus - male pet preening.jpg · Kirk; derivative by Commons Shaped Box · CC BY-SA 3.0. La imagen se ha reducido de tamaño sin alterar sus proporciones y se ha convertido al formato de imagen WebP. Según el diseño de la página, puede aparecer recortada.

Foto: Melopsittacus undulatus -pet perching on finger-8a.jpg · Noshin R from 405 · CC BY 2.0. La imagen se ha reducido de tamaño sin alterar sus proporciones y se ha convertido al formato de imagen WebP. Según el diseño de la página, puede aparecer recortada.

Foto: Pet Budgerigars.jpg · 陈霆 · CC BY-SA 2.0. La imagen se ha reducido de tamaño sin alterar sus proporciones y se ha convertido al formato de imagen WebP. Según el diseño de la página, puede aparecer recortada.

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