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Aves · Fellfolio: cuidados de animales

Cuidados del yaco: espacio, compañía y un plan para toda su vida

Un yaco, o loro gris africano, gira un objeto con la pata, lo examina con la lengua y empieza a desmenuzar el borde que tiene a su alcance. Muchos observan atentamente lo que ocurre a su alrededor y reaccionan a los cambios. Conocerlos resulta fascinante, pero atender bien sus necesidades exige preparación.

Conviene contar con una zona amplia dedicada a las aves. También necesitan un compañero compatible, actividades diarias y cuidados durante varias décadas. Antes de acoger a un yaco, merece la pena valorar con realismo el espacio, el tiempo, los costes y quién se ocupará de él en el futuro.

Psittacus erithacus

Loro gris de plumaje gris y pico negro.
Esperanza de vida
Los yacos pueden vivir varias décadas. Su plan de cuidados debería contemplar también los cambios importantes en tu vida.
Espacio
Protección Animal Suiza recomienda para 2 aves 6 m² de superficie de suelo y una altura aproximada a la de una habitación.
Procedencia
La especie está estrictamente protegida. Conviene comprobar su procedencia, identificación y documentación obligatoria antes de acogerla.

Distinguir al yaco del loro de Timneh

Este artículo trata del yaco, Psittacus erithacus, también llamado loro gris del Congo. Tiene el pico negro, el plumaje principalmente gris y la cola de un rojo intenso. El loro de Timneh, Psittacus timneh, se considera otra especie. La identificación debe quedar clara tanto en los documentos de procedencia como al buscarle un compañero.

Los yacos proceden de regiones forestales de África. Según World Parrot Trust, una organización dedicada a la conservación de los loros, los yacos se reúnen en grupos para dormir y forman grupos más pequeños cuando buscan alimento. Son conocidos por imitar sonidos, aunque esta capacidad varía entre individuos. Convivir con uno debería resultar satisfactorio tanto si aprende palabras como si no.

Según World Parrot Trust, pueden llegar a vivir unos 50 a 60 años. Por eso, un yaco puede necesitar cuidados a lo largo de varias etapas de tu vida. Resulta especialmente útil contar con una persona de confianza que pueda hacerse cargo de él y con un plan concreto para sus cuidados a largo plazo.

Facilitar la convivencia entre 2 aves

Un compañero adecuado ofrece un contacto social que una persona no puede sustituir por completo. Encontrar una pareja compatible puede llevar tiempo y requerir ayuda experta, sobre todo si el yaco ha vivido solo durante años o está muy apegado a una persona. Un centro de acogida especializado puede valorar sus antecedentes y ayudar a reunir aves compatibles. Si piensas acoger a una pareja adulta que ya convive, quienes la cuidan pueden contarte si ambas aves comen y descansan sin que una moleste a la otra, y cómo reacciona cada una ante las personas. Así sabrás qué contacto aceptan y a qué formas de manejo están acostumbradas.

Antes de que un ave recién llegada entre en contacto con la que ya vive en casa, debería examinarla un veterinario especializado en aves. En los primeros encuentros, ambas necesitan espacio para acercarse por voluntad propia o alejarse. Conviene preparar de antemano una forma de separarlas. Si una persigue repetidamente a la otra, la arrincona o la muerde, sepáralas y planifica los siguientes pasos con ayuda experta. Varios lugares para comer y descansar permiten que mantengan las distancias incluso cuando comparten espacio.

El contacto con las personas también debería ser voluntario. Si un yaco se pone rígido cuando te acercas, retrocede o intenta morder la mano que le ofreces, dale más espacio y retira la mano. Contar con varias personas conocidas que puedan cuidarlo y mantener rutinas previsibles puede evitar que toda su vida diaria dependa de una sola persona. Los cambios pueden introducirse poco a poco, conservando sus lugares habituales de descanso y refugio.

Un espacio amplio y bien acondicionado

Los yacos necesitan una voladera grande, es decir, un recinto para aves con espacio para volar, o una habitación dedicada a ellos. Protección Animal Suiza recomienda para una pareja 6 m² de superficie de suelo, por ejemplo, 3 × 2 m, y una altura de unos 2,3 m. Disponer de más espacio para volar es aconsejable. Estas medidas son una recomendación de alojamiento. Los mínimos legales del lugar donde vives deben consultarse aparte.

Una parte del espacio debería quedar despejada para el vuelo. Las ramas naturales resistentes, las estructuras seguras para trepar y los materiales sustituibles que puedan roer pueden colocarse en los laterales. La malla, las fijaciones y los revestimientos deben ser no tóxicos y resistir el fuerte pico de estas aves. Un panel opaco en uno de los lados les ofrece un lugar donde apartarse de la vista.

La calidad del aire y la seguridad del entorno requieren atención. El humo, los aerosoles y los vapores de cocina no deberían llegar a las aves. En interiores puede hacer falta iluminación específica para aves, planificada por un profesional. La distancia a los posaderos, la instalación segura y el tiempo de funcionamiento deben ajustarse al tipo de lámpara. También son importantes una rutina diaria regular y un descanso nocturno sin interrupciones. Las instalaciones exteriores necesitan, además, un refugio, protección frente al tiempo y una entrada que impida las fugas.

Alimentación y actividades para buscar comida

Muchos yacos escogen primero las semillas más grasas de una mezcla, lo que con el tiempo puede desequilibrar su alimentación. Un pienso completo adecuado para loros, junto con alimentos vegetales frescos apropiados, puede ofrecer una base equilibrada. Este pienso se presenta en pequeños gránulos prensados, llamados pellets, que contienen los ingredientes mezclados en cada pieza. Se pueden añadir pequeños trozos de zanahoria o pimiento lavados. Un veterinario especializado en aves puede ajustar las cantidades según el peso, la actividad y la salud del yaco.

Buscar comida permite al yaco explorar con el pico y las patas. Para empezar, puedes poner unos trozos de su comida habitual a la vista en un recipiente poco profundo. Más adelante, puedes envolverlos sin apretar en papel sin imprimir para que el ave los saque. Esos trozos deben descontarse de su ración diaria habitual. Algunos yacos se acercan con cautela a los objetos nuevos. En ese caso, puedes colocar el recipiente o los trozos de comida envueltos en papel cerca de un posadero que ya conoce y dejar que el ave decida cuándo aproximarse.

Conviene planificar con un veterinario especializado en aves los cambios importantes de dieta, como pasar de una mezcla de semillas a pellets. Pesar al yaco cada mañana antes de darle de comer ayuda a detectar cambios de peso. También importa comprobar qué come realmente. Al principio, su alimento habitual debe seguir disponible. Si pierde peso o sus excrementos tienen un aspecto inusual, contacta con la clínica. Los restos de comida fresca deberían retirarse después de que coma, y el agua y los recipientes deben mantenerse limpios. No conviene darle calcio ni vitaminas sin saber si los necesita. El veterinario debería comprobar primero qué nutrientes recibe ya del conjunto de su dieta. Si varias personas se ocupan de él, resulta útil dejar por escrito cómo se le alimenta.

Aprendizaje voluntario y atención veterinaria

Un yaco puede aprender a subirse a una báscula, entrar en un transportín o acudir a un posadero conocido. Una pequeña recompensa inmediata le ayuda a entender qué movimiento se le pide. Los ejercicios más difíciles pueden dividirse en pasos sencillos para que consiga completar uno antes de añadir el siguiente.

Con la edad, los problemas articulares o la pérdida de visión pueden cambiar su forma de moverse. Acortar los recorridos y ofrecer posaderos fáciles de agarrar puede facilitarle la vida diaria. Un veterinario especializado en aves debería examinar cualquier dificultad nueva para trepar o aterrizar. Si cambia de comportamiento de repente o come menos, contacta pronto con la clínica. Si respira con evidente dificultad, contacta de inmediato con un veterinario especializado en aves o con un servicio de urgencias veterinarias. Arrancarse o dañarse las plumas puede tener distintas causas y también requiere una valoración veterinaria, sin dar por hecho que se debe al aburrimiento.

Antes de acoger a un yaco, conviene revisar los documentos relativos a la protección de la especie. En la UE, Psittacus erithacus figura en el anexo A de la normativa sobre comercio de especies silvestres. Su uso comercial, incluida la venta, requiere por lo general un certificado válido de la UE para ese fin. La autoridad competente en protección de especies puede confirmar qué pruebas de procedencia, identificación e inscripción se exigen en cada caso. Los documentos deben identificar claramente al ave que vas a acoger. Fuera de la UE, las normas son distintas. Un registro completo de la cesión también será útil para organizar sus cuidados.

Preguntas frecuentes

¿Es el yaco una buena elección si nunca has tenido aves?

Sus necesidades de espacio, compañía, actividad y cuidados durante décadas hacen que sea una especie exigente. La experiencia práctica con una persona que cuide bien de estas aves o en un centro de acogida ayuda a valorar si podrás atenderlas.

¿Es una ventaja que lo hayan criado a mano?

La cría a mano significa que las personas alimentan y crían a los polluelos en lugar de sus padres. Una dependencia temprana y fuerte de las personas puede dificultar más adelante su relación con otras aves. Al valorar si acoger uno, importan su capacidad para comer por sí mismo, su salud, sus antecedentes sociales y su trato con otros yacos, más que una promesa de que será manso desde el primer día.

Fuentes y créditos de las fotos

Créditos de las fotos

Foto: Psittacus erithacus -upper body-8c.jpg · L.Miguel Bugallo Sánchez (http://commons.wikimedia.org/wiki/User:Lmbuga) · CC BY-SA 3.0. La imagen se ha reducido de tamaño sin alterar sus proporciones y se ha convertido al formato de imagen WebP. Según el diseño de la página, puede aparecer recortada.

Foto: Psittacus erithacus -flying-8a.jpg · Robert01 · CC BY-SA 3.0 de. La imagen se ha reducido de tamaño sin alterar sus proporciones y se ha convertido al formato de imagen WebP. Según el diseño de la página, puede aparecer recortada.

Foto: Psittacus erithacus cucumber.jpg · Papooga · CC0. La imagen se ha reducido de tamaño sin alterar sus proporciones y se ha convertido al formato de imagen WebP. Según el diseño de la página, puede aparecer recortada.

Foto: Psittacus erithacus erithacus sitting 3.JPG · Oceancetaceen Alice Chodura · CC BY-SA 3.0. La imagen se ha reducido de tamaño sin alterar sus proporciones y se ha convertido al formato de imagen WebP. Según el diseño de la página, puede aparecer recortada.

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