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Peces y acuarios · Ficha de especie · Peces de agua dulce

Tetra cardenal: acuario, agua y convivencia

Entre raíces oscuras y plantas verdes, los tetras cardenal llaman enseguida la atención. Una franja azul brillante recorre sus costados, con una banda de rojo intenso por debajo. A veces varios nadan muy juntos. En otros momentos se separan un poco para buscar comida entre las plantas. Esos cambios hacen que resulte tan interesante observar al grupo.

Recomendamos empezar con doce tetras cardenal en un acuario alargado, con refugios entre plantas abundantes y espacio despejado para nadar. También necesitan agua cálida y blanda, además de un filtro cuyas bacterias ya puedan descomponer los residuos que producen los peces.

Paracheirodon axelrodi

Un grupo de tetras cardenal nada sobre las plantas del acuario. Al fondo se ven otros peces.
Grupo y espacio
Nuestro ejemplo plantea doce tetras cardenal en un acuario de unos 80 × 35 × 40 cm. Las plantas deberían formar refugios y dejar un recorrido continuo para nadar.
Agua
Entre 24 y 27 °C es una referencia práctica. Los cardenales prefieren agua blanda y ácida. Antes de comprarlos, pregunta por los valores del agua a los que están acostumbrados.
Identificación
En el tetra cardenal, la banda roja ocupa casi toda la parte inferior del cuerpo. El tetra neón tiene un aspecto parecido, pero el rojo se concentra hacia la cola.

¿Tetra cardenal o tetra neón?

El nombre científico del tetra cardenal es Paracheirodon axelrodi. Su banda roja se extiende desde la parte delantera del vientre hasta el comienzo de la cola. En el tetra neón, Paracheirodon innesi, el rojo empieza bastante más atrás. Ambos tienen una franja azul brillante por encima. Son dos especies distintas, con necesidades de cuidado que no coinciden por completo.

Un cardenal adulto puede alcanzar unos cinco centímetros, incluida la aleta de la cola. Por tanto, los pequeños peces del acuario de venta pueden tener aún bastante por crecer. Conviene que la etiqueta indique Paracheirodon axelrodi. El nombre científico te permitirá pedir la información adecuada aunque en la tienda llamen simplemente «neones» a varias especies.

Lo que enseña su hábitat natural

Los tetras cardenal proceden de las cuencas del río Negro y del alto Orinoco, en Brasil, Colombia y Venezuela. Viven, entre otros lugares, en aguas sombreadas de corriente lenta. Entre raíces sumergidas, plantas y hojas caídas encuentran refugio y pequeñas presas. Las zonas que pueden utilizar cambian con el nivel del agua.

Algunos de estos hábitats tienen lo que se conoce como aguas negras. Las sustancias disueltas procedentes de las hojas y de otros restos vegetales les dan un tono marrón, parecido al de un té suave. El nombre hace referencia a esa coloración natural. En un acuario, que el agua sea marrón o esté completamente transparente dice poco, por sí solo, sobre su calidad. Las pruebas permiten comprobar si la dureza y la acidez son adecuadas y si hay residuos perjudiciales.

Preparar un acuario para doce cardenales

Para un acuario nuevo de tetras cardenal recomendamos un grupo de doce. Un acuario de unos 80 cm de largo, 35 cm de fondo y 40 cm de alto es un punto de partida práctico. Esas medidas equivalen a un volumen teórico de 112 litros. La cantidad real de agua será menor, porque el sustrato y la decoración ocupan espacio. Este ejemplo está pensado para el grupo de cardenales. Cualquier especie adicional necesitará espacio acorde con su comportamiento y con el tamaño que alcance de adulta.

En la parte trasera y en los laterales puedes colocar plantas de manera que los peces puedan ocultarse entre las hojas. Un solo tallo fino en el centro apenas les ofrece un refugio así. Delante de las zonas plantadas debería quedar un recorrido amplio y despejado para nadar. Las raíces y las plantas de distintas alturas ayudan a crear lugares con sombra y otros más iluminados. Conviene orientar la salida del filtro para que haya zonas tranquilas, sin que los peces tengan que luchar constantemente contra una corriente fuerte.

Los cardenales viven en grupo, pero no permanecen todo el día formando un banco muy compacto. En la naturaleza también se dispersan un poco en ciertos momentos. Si los observas durante un rato, verás que algunos cruzan juntos la zona despejada mientras otros buscan alimento entre las plantas. No es necesario que todo el grupo nade de un lado a otro como una sola unidad. Otros tetras no deberían sustituir la compañía de más cardenales de su propia especie.

Entender la temperatura, la dureza y el pH

Una temperatura de 24 a 27 °C sirve como orientación para el cuidado habitual. Un calentador de acuario puede mantener la temperatura elegida. Con un termómetro conviene comprobar regularmente a qué temperatura está realmente el agua. Los demás habitantes, si los hay, también deberían encontrarse bien a esa temperatura.

Los cardenales prefieren agua blanda y ácida. La dureza total, abreviada GH, indica sobre todo cuánto calcio y magnesio hay disueltos. Cuanto menor sea esa cantidad, más blanda es el agua. Las pruebas de acuario suelen expresar la dureza en °dGH. El pH mide otra cosa: el grado de acidez o alcalinidad. Un pH de 7 es neutro, y los valores inferiores son ácidos. Un pH bajo no permite saber, por sí solo, qué dureza tiene el agua.

Antes de comprar los peces, analiza el agua del acuario preparado y pregunta al vendedor en qué condiciones los ha mantenido. Los cardenales de distintas procedencias pueden estar acostumbrados a aguas diferentes. Si tu agua del grifo es dura, merece la pena planificar su preparación con un profesional de acuariofilia con experiencia. Necesitarás agua adecuada tanto para el primer llenado como para todos los cambios posteriores. Los valores de pH muy bajos registrados en algunos hábitats naturales no deberían convertirse en objetivos para tu acuario. Los cambios importantes de los parámetros deberían hacerse de forma gradual, para que los peces tengan tiempo de adaptarse.

Por qué el filtro necesita prepararse antes de recibir peces

Un acuario recién llenado puede parecer limpio y transparente sin estar listo para los peces. Sus excrementos y los restos de comida generan sustancias perjudiciales. Las bacterias del filtro y de otras superficies convierten el amoníaco primero en nitritos y después en nitratos. El amoníaco y los nitritos son peligrosos para los peces. Por eso, antes de introducir animales conviene esperar a que esas bacterias se hayan multiplicado lo suficiente. Esta preparación se llama ciclado.

En el ciclado sin peces, un producto de acuario específico para este fin aporta amoníaco a las bacterias. Las instrucciones indican cómo añadirlo y qué controles realizar. Una única lectura de cero justo después de llenar el acuario no basta. El filtro está preparado para los primeros peces cuando varias mediciones posteriores a las dosis previstas dan cero tanto para amoníaco como para nitritos. La guía enlazada explica el proceso con más detalle. También conviene seguir midiendo después de introducir el grupo, porque entonces habrá residuos de los peces y de su comida. Los cambios parciales de agua seguirán formando parte del mantenimiento.

Qué comen los tetras cardenal

En la naturaleza, los cardenales buscan diminutos invertebrados entre hojas, raíces y plantas. Entre ellos hay pequeños crustáceos y larvas de insectos. Cuando picotean la superficie de una planta, pueden estar buscando esas presas. Eso no los convierte en comedores de algas capaces de encontrar por sí solos todo su alimento en un acuario.

Un granulado fino o unas escamas desmenuzadas con la indicación alimento completo pueden ser la base de la dieta diaria. Un alimento completo está formulado para aportar los nutrientes que necesitan los peces. Las pequeñas presas congeladas pueden dar variedad. Un ejemplo son las dafnias o pulgas de agua, unos crustáceos diminutos que se venden como alimento en tiendas de acuariofilia. Los trozos deberían ser lo bastante pequeños para que también puedan comer los peces de menor tamaño. Repartir porciones pequeñas en varios lugares ayuda a comprobar si todos comen. Conviene retirar los restos antes de que contaminen el agua.

Elegir compañeros según el agua y el comportamiento

Los cardenales pueden convivir con otros peces pequeños y tranquilos si sus necesidades de agua son compatibles. Conviene valorar conjuntamente la temperatura, la dureza y el comportamiento. Cada especie adicional que viva en grupo necesita también suficientes compañeros de su misma especie y espacio para todos. Un acuario donde ya viven varias especies no tiene necesariamente sitio para otro banco de peces.

Los peces grandes pueden ver a los cardenales como presas. También un escalar que parece pequeño en la tienda puede crecer mucho después. Incluso un pez de aspecto tranquilo puede comerse un cardenal que le quepa en la boca. Los compañeros muy activos, además, pueden acaparar la comida antes de que lleguen los cardenales. Para un primer proyecto resulta más sencillo empezar con un grupo adecuado y comparar con calma las opciones antes de incorporar otros habitantes.

Cría o captura: preguntar por su procedencia

En las tiendas encontrarás cardenales que han crecido en acuarios de cría y otros capturados en sus aguas de origen. Se venden como peces de cría o peces de captura. Para elegir, conviene conocer la procedencia concreta y los cuidados que han recibido. Tras un viaje largo deberían haberse recuperado y comer bien antes de ponerse a la venta.

En el río Negro, Project Piaba estudia y apoya el comercio local de peces ornamentales. El proyecto explica cómo los ingresos de una pesca bien organizada pueden animar a conservar los bosques y los cursos de agua. Se trata de zonas de pesca y de rutas comerciales concretas. Por eso, al comprar conviene preguntar por el lugar de captura o el criadero y por el tiempo que los peces llevan con el vendedor. También puedes pedir que te muestre si aceptan bien el alimento que les ofrece.

Observar a todo el grupo en el día a día

La hora de comer permite observar muchas cosas. ¿Salen todos de las plantas, alcanzan también los más pequeños la comida y nadan como en días anteriores? Si un pez deja de comer varias veces o los demás lo molestan constantemente, conviene averiguar qué ocurre. Para ello pueden ayudar las mediciones del agua, la observación de sus compañeros y la comprobación de la corriente.

Una nota breve con fecha ayuda a entender los cambios más adelante. Por ejemplo, puedes anotar cuándo cambiaste el agua, qué valores mediste después y si observaste algún cambio en cómo comían los peces. Quien cuide el acuario durante tus vacaciones también necesitará conocer la cantidad habitual de alimento y las tareas esenciales. Conviene repasar esa rutina juntos antes de que te vayas.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos tetras cardenal debería tener?

Para un acuario nuevo recomendamos doce. Un acuario alargado de unos 80 × 35 × 40 cm permite preparar refugios y espacio libre para nadar. Esas medidas dan un volumen teórico de 112 litros antes de añadir sustrato y decoración. Otras especies necesitarán espacio adicional adecuado. La recomendación se refiere a un grupo de cardenales de la misma especie.

¿Puedo mantenerlos en agua del grifo?

Depende de cómo sea tu agua. Los cardenales prefieren agua blanda y ácida. Mide la dureza total y el pH, y compara los resultados con el agua a la que están acostumbrados los peces que vas a comprar. Si el agua es dura, conviene planificar su preparación antes de adquirirlos. Después necesitarás agua adecuada regularmente para los cambios parciales.

¿Necesitan los cardenales agua de color marrón?

El agua del acuario no tiene que verse marrón. Lo importante es que sus parámetros sean adecuados, que tenga buena calidad y que la decoración ofrezca refugios. El color por sí solo no indica si el agua es blanda o ácida. Tampoco todos los hábitats naturales de esta especie tienen el mismo aspecto.

¿Por qué mis cardenales no nadan siempre muy juntos?

Los cardenales pueden dispersarse por el acuario mientras exploran o buscan comida. No es necesario buscar que el banco permanezca siempre compacto. Fíjate en si todos comen, utilizan los refugios y pueden moverse sin obstáculos. Si un pez permanece apartado de forma continua o lo desplazan repetidamente al comer, conviene revisar el agua y observar mejor la convivencia.

Fuentes y créditos de las fotos

Créditos de las fotos

Foto: Cleveland Metroparks Zoo · Erik Drost · CC BY 2.0. Formato de imagen adaptado.

Foto: Waking up · Henrique Pinto · CC0 1.0. Formato de imagen adaptado.

Foto: Cardinal Tetra (Pacheirodon axelrodi) · Cliff / cliff1066™ · CC BY 2.0. Formato de imagen adaptado.

Foto: Cleveland Metroparks Zoo · Erik Drost · CC BY 2.0. Formato de imagen adaptado.

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