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Roedores · Cuidados y vida cotidiana

Cuidar de un hámster: un hogar para excavar y explorar

Al caer la tarde, algo se mueve bajo el lecho, la capa de material en la que excava el hámster. Asoma un hocico por la entrada de un túnel y comienza a buscar comida. Con un hogar adecuado y una rutina que respete sus horarios, puedes observar de cerca la vida independiente de un hámster.

Esta guía se centra en el hámster sirio, también llamado hámster dorado. Los hámsteres enanos pertenecen a otras especies, no son simplemente sirios más pequeños. Antes de llevar uno a casa, conviene saber de qué especie se trata para elegir un alojamiento y unos cuidados adecuados.

Mesocricetus auratus

Hámster sirio mirando hacia la izquierda.
Un espacio propio
Los hámsteres sirios adultos viven solos. Compartir recinto con otro hámster puede provocar peleas por el territorio.
Espacio para excavar
Un recinto donde el hámster pueda hacer túneles necesita mucho más espacio que una jaula pequeña conectada a otras mediante tubos.
Observarlo al anochecer
No conviene despertar a un hámster para jugar con él o cogerlo.

¿Encaja un hámster en tu rutina?

Los hámsteres sirios están activos sobre todo por la noche. Por eso, un niño que quiera jugar con su mascota después del colegio a menudo encontrará al hámster dormido. En cambio, su horario puede encajar bien con una persona adulta a la que le guste observarlo al anochecer o por la noche. El dormitorio suele ser un lugar poco práctico para el recinto por el ruido que hace al excavar y correr.

Los hámsteres sirios adultos deben vivir solos. Introducir otro hámster en el mismo recinto puede causar peleas graves. Ni siquiera un recinto muy grande hace aconsejable alojarlos juntos de forma habitual. Desde el principio, conviene preparar el espacio y el equipo para un solo animal.

Haz sitio para su hogar bajo la superficie

El Deutscher Tierschutzbund, una organización alemana de protección animal, recomienda para los hámsteres sirios al menos 1 m² de superficie de suelo, un recinto de al menos 70 cm de altura y una capa de lecho de al menos 30 cm de profundidad. El lecho es el material que cubre el fondo y en el que el hámster excava. Estas medidas sirven de referencia al planificar el recinto. Una zona continua, amplia y bien ventilada para excavar resulta más útil que varias jaulas pequeñas unidas por tubos.

Una capa profunda de lecho permite construir túneles conectados. Los objetos pesados, como un baño de arena o una casita de cerámica, deberían apoyarse sobre una base estable que no se hunda si el hámster excava debajo. Si se colocan directamente sobre el lecho suelto, pueden hundirse cuando el hámster excave bajo ellos. Una casita con varias cámaras ofrece pequeñas estancias donde refugiarse. Las entradas deben ser lo bastante anchas para que el hámster pase incluso cuando lleve llenos los abazones, las bolsas de las mejillas en las que transporta comida.

Para el nido sirve papel suave y sin imprimir. Conviene evitar la llamada «algodón para hámsteres»: sus fibras largas pueden enredarse en las patas. El recinto también necesita buena ventilación, una tapa que impida las fugas y un lugar seco.

Elige la rueda según cómo corre el hámster

La rueda debe tener una superficie de carrera continua y ser lo bastante grande para que el hámster corra con la espalda recta. Para un hámster sirio conviene elegir una rueda amplia. Obsérvalo mientras corre para comprobar que no arquea la espalda hacia arriba. La rueda debe mantenerse estable, girar sin dificultad y carecer de huecos o piezas móviles a su alcance en los que pueda quedar atrapado.

La rueda complementa el recinto, pero el hámster sigue necesitando suficiente superficie de suelo y una capa profunda de lecho para excavar. Repartir su comida habitual por varios lugares accesibles le da ocasión de buscarla. Puedes añadir un túnel de cartón o un refugio seguro en la superficie del lecho para ofrecerle algo nuevo que explorar sin deshacer cada vez toda su madriguera.

Las bolas de ejercicio cerradas no son adecuadas. Dentro de una, el hámster no puede salir cuando quiere ni refugiarse en un lugar que elija. Una zona de ejercicio segura fuera del recinto debería ofrecer escondites, límites que impidan las fugas y supervisión constante.

Déjale buscar comida y revisa sus reservas

Los hámsteres sirios son omnívoros, es decir, comen alimentos de origen vegetal y animal. Su alimento principal debería estar formulado específicamente para hámsteres sirios y aportarles todos los nutrientes necesarios. Una mezcla genérica para pequeños animales no tiene por qué ser adecuada. Puedes complementarlo con pequeñas porciones de verduras apropiadas. El agua fresca debe estar siempre a su alcance.

Los hámsteres transportan comida en los abazones y guardan reservas. Por eso, un comedero vacío no significa que se hayan comido todo. Al revisar las reservas, conviene retirar los restos perecederos y dejar en su escondite la comida limpia y seca siempre que sea posible. Así eliminas lo que podría estropearse sin quitarle innecesariamente sus provisiones habituales.

Unos trocitos de su comida habitual repartidos por el recinto le dan algo que buscar. Al principio deberían quedar bien a la vista. Una vez que el hámster haya aprendido a encontrarlos, puedes colocar algunos en sitios un poco más escondidos. Esos trocitos forman parte de su ración diaria normal.

Acércate sin perseguirlo por el recinto

Un hámster despierto puede ir acostumbrándose a tu voz tranquila y a una mano que mantengas quieta. Si se aleja, déjale espacio. Le resultará más fácil ganar confianza si puede olfatearte y retirarse, sin que cada acercamiento termine con alguien sujetándolo.

Para trasladarlo un momento dentro de la habitación, puede servir un vaso que le resulte familiar o una pequeña caja de transporte en la que entre por sí solo. Asegura la abertura antes de levantar el recipiente. Sacarlo a la fuerza del nido o llevarlo sin protección a mucha altura del suelo puede causarle estrés o lesiones. Si hay que examinarlo, el personal veterinario puede enseñarte cómo sujetarlo con seguridad.

Qué observar cuando lo atiendas al anochecer

Cuando lo atiendas al anochecer, puedes comprobar que sale agua del bebedero, observar cómo come y se mueve y fijarte en si sus heces tienen el aspecto habitual. Los ruidos respiratorios llamativos, la diarrea, las lesiones o una disminución notable de su actividad habitual requieren atención veterinaria cuanto antes. Un hámster enfermo puede empeorar rápidamente.

Si otra persona va a cuidarlo durante tus vacaciones, resulta útil explicarle a qué hora suele despertarse ese hámster y cómo está organizado el recinto. Si no lo ve enseguida, necesitará saber dónde duerme normalmente y cómo comprobar que está bien sin molestarlo más de lo necesario. Deja también a mano el teléfono de la clínica veterinaria, la caja de transporte y la información sobre sus tratamientos anteriores.

Para un hámster sirio mayor, puedes dejar el agua y la comida a su alcance y facilitarle caminos seguros a ras de suelo. Si modificas el recinto, procura dejar sus escondites habituales en lugares que reconozca. Si de repente se tambalea, pierde peso o come mucho menos, debe valorarlo un veterinario. También de mayor necesita dormir sin interrupciones y poder elegir si quiere acercarse a las personas.

Preguntas frecuentes

¿Es un hámster una mascota fácil de cuidar para un niño?

Su actividad nocturna y la necesidad de tratarlo con cuidado rara vez encajan con la idea de un compañero de juegos por la tarde. Las personas adultas deben responsabilizarse de sus cuidados. Observarlo tranquilamente puede ser, aun así, una actividad agradable para compartir.

¿Hay que cambiar todo el lecho cada semana?

Conviene retirar con regularidad las zonas húmedas y sucias. Cambiarlo todo por rutina destruye los túneles y elimina los olores que le resultan familiares. La cantidad de lecho que se retire debería depender de la suciedad y del estado del recinto.

Fuentes y créditos de las fotos

Créditos de las fotos

Foto: Golden hamster front 1.jpg · Adamjennison111 at English Wikipedia · CC BY 2.5. Se redujo manteniendo las proporciones y se convirtió a WebP. El diseño de la página puede recortar la imagen.

Foto: Juvenile Female Mesocricetus auratus in Pet Store enclosure, Illinois, USA.jpg · Wschlitz · CC BY 4.0. La imagen se ha reducido de tamaño sin alterar sus proporciones y se ha convertido al formato de imagen WebP. Según el diseño de la página, puede aparecer recortada.

Foto: Hamster pet.jpg · Melqkov · CC BY-SA 4.0. La imagen se ha reducido proporcionalmente y se ha convertido a WebP. El diseño de la página puede recortarla.

Foto: Syrian Hamster Mid-grooming.jpg · John Stockla · CC BY-SA 4.0. La imagen se ha reducido proporcionalmente y se ha convertido a WebP. El diseño de la página puede recortarla.

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