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Roedores · Cuidados y vida cotidiana

Cómo cuidar ratas domésticas: compañía y espacio para explorar

Una rata inspecciona una caja de cartón nueva, otra trepa hasta el borde y una tercera ya se ha metido dentro. Las ratas domésticas exploran juntas y a menudo buscan el contacto con personas conocidas. Pronto reconocerás sus distintas formas de ser: la exploradora atrevida, la observadora prudente y la que aparece cada vez que se abre un recipiente de comida.

Esa relación cercana requiere tiempo. Para cuidarlas necesitas un grupo compatible, actividades diarias y atención veterinaria, todo ello integrado en tu rutina. Aunque sean animales pequeños, conviene reservar dinero para sus cuidados veterinarios.

Rattus norvegicus

Rata doméstica blanca y negra con bigotes blancos.
Compañía
Las ratas necesitan convivir con otras ratas, aunque sean muy cariñosas con las personas.
Espacio
Necesitan un recinto grande y bien ventilado, además de salir a diario a una zona segura bajo supervisión.
Atención individual
Conocer el peso, la respiración y el comportamiento habituales de cada rata ayuda a detectar cambios.

Una convivencia entre ratas compatibles

Las ratas duermen unas junto a otras, se acicalan y juegan juntas. Un buen punto de partida es un grupo pequeño que ya conviva bien y cuyos sexos se hayan confirmado con seguridad. Los grupos del mismo sexo, o los formados cuidadosamente con machos castrados, evitan las camadas imprevistas. Un macho puede seguir siendo fértil durante un tiempo después de la castración. Antes de que conviva con hembras, debes respetar el plazo de espera que indique el veterinario.

No conviene meter a ratas desconocidas directamente en un recinto donde ya vive un grupo. Una protectora con experiencia en ratas puede ayudarte a elegir compañeras compatibles y a organizar una presentación gradual. Varios lugares para dormir y puntos de comida accesibles facilitan la convivencia. Observa si cada rata puede descansar y llegar al alimento y al agua sin que las demás la aparten. Si una queda excluida continuamente, presta atención a cómo se relacionan con ella las otras, aunque todavía no tenga lesiones visibles.

Espacio para trepar sin caídas peligrosas

Zürcher Tierschutz, una entidad de protección animal de Zúrich, recomienda para un máximo de 4 ratas un recinto con una base de al menos 100 por 70 cm y una altura de 155 cm. Más espacio permite colocar más elementos. Las plataformas anchas, las rampas y las hamacas ayudan a aprovechar la altura con seguridad. Las ratas no deberían poder caer desde muy arriba mientras trepan. Por ejemplo, una hamaca bajo una zona de escalada puede servir de apoyo intermedio y reducir la distancia de una posible caída.

Los suelos sólidos protegen las patas, mientras que los suelos de rejilla descubierta no son adecuados. Las casitas para dormir, el papel para hacer nidos y una caja con material para escarbar ofrecen distintas actividades. Revisa con regularidad que los elementos de tela no tengan hilos sueltos. Las ratas mayores pueden necesitar rampas menos inclinadas y lugares para dormir más bajos, de modo que lleguen al agua y a la comida sin tener que hacer trepadas difíciles.

El recinto debe estar bien ventilado y situado fuera de las corrientes de aire y del sol directo. Conviene mantener alejados el humo, los ambientadores y el lecho que suelte polvo. Un acuario pequeño de cristal no ofrece la circulación de aire ni el espacio necesario para disponer estas zonas de escalada.

Una habitación para explorar con seguridad

Las salidas diarias bajo supervisión pueden empezar en una zona segura y delimitada de una habitación. Allí puedes colocar cajas de cartón con varias entradas, tubos anchos y estructuras bajas para trepar. Cambiar su disposición crea nuevos recorridos. También puedes esconder parte de su ración habitual entre papel arrugado sin apretarlo demasiado. Así, las ratas pueden encontrar la comida por el olfato y abrir el papel con las patas, sin recibir premios adicionales continuamente.

Los cables eléctricos, las plantas tóxicas y las rendijas estrechas detrás de los muebles deben quedar fuera de su alcance. Revisa también los muebles tapizados: una rata puede meterse en un hueco que resulte peligroso al mover un sillón. Los demás animales de casa no deberían entrar en la zona mientras las ratas están fuera del recinto. Llevar una rata al aire libre sobre el hombro tampoco es una alternativa segura, porque un susto o un movimiento rápido pueden hacer que escape.

Variedad sobre una base nutritiva

Un alimento completo formulado para ratas está pensado para cubrir sus necesidades de nutrientes como dieta principal. Pequeñas porciones de verdura o, de vez en cuando, un poco de huevo cocido pueden aportar variedad. Estas cantidades deben contar dentro de la ración diaria para no añadir cada vez más calorías a la comida principal. Con una mezcla de granos y semillas, algunas ratas eligen sus ingredientes favoritos y dejan el resto. Por eso, lo que contiene el comedero no siempre refleja los nutrientes que han ingerido. Los alimentos dulces o grasos deberían quedar como pequeños extras.

Medir la ración diaria del grupo ayuda a controlar cuánto alimento ofreces. Observa también si todas pueden comer y cuánto come aproximadamente cada una. Si una rata gana peso mientras otra lo pierde, reducir sin más la ración de todas probablemente no resolverá el problema. Pesarlas con regularidad permite ver cómo evoluciona el peso de cada una. Ofréceles agua fresca en varios puntos de fácil acceso y comprueba a diario que sale agua de los bebederos de botella.

La confianza crece con encuentros tranquilos

Hablarles con calma, ofrecerles la mano y repetir encuentros breves ayuda a las ratas a acostumbrarse a ti. Algunas pronto se suben al brazo, mientras que otras empiezan explorando las puntas de los dedos. Un trocito de comida puede facilitar el acercamiento. Debe ser lo bastante pequeño para que varias sesiones de práctica no se conviertan en una comida adicional.

Al levantar una rata, sujeta bien su cuerpo y nunca la cojas por la cola. Los niños pueden ayudar a preparar actividades, observar al grupo y ofrecer comida, pero necesitan la compañía de un adulto para manejar directamente a las ratas. Si una se aparta, respeta esa pausa. Que más tarde decida volver por sí sola a tu mano o a tu brazo es una buena señal de que confía más en ti.

Para practicar el pesaje, puedes colocar primero un cuenco bajo y estable junto a la báscula. Un trocito de comida dentro puede animarla a entrar. Cuando lo haga por sí sola, puedes darle otra recompensa muy pequeña. Una vez que esté acostumbrada a entrar en el cuenco, colócalo sobre la báscula y prémiala por quedarse quieta un momento. Una palabra o un gesto que ya asocie con volver al recinto también puede ayudarla a regresar después de salir a explorar. Nuestra guía de entrenamiento explica los pasos y cómo elegir las recompensas.

Prestar atención a los cambios

Las ratas domésticas viven relativamente poco, a menudo unos 2 o 3 años. Conviene tener preparada su atención veterinaria antes de que lleguen a casa: una clínica con experiencia en ratas, un transportín seguro y dinero reservado para tratamientos. Si una rata tiene dificultad para respirar, necesita atención veterinaria urgente. Los ruidos respiratorios anómalos, la pérdida de apetito o el hecho de que se aparte claramente de sus actividades habituales también requieren una consulta veterinaria pronta.

El contacto habitual puede ayudarte a detectar un bulto nuevo u otro cambio en el cuerpo. Los registros de peso ayudan al veterinario a seguir la evolución del peso de cada rata. Si otra persona va a cuidarlas durante las vacaciones, resultan útiles una foto y una breve descripción de cada rata: cuál se deja coger con facilidad, cuál necesita medicación y cuál come más despacio. Un único resumen del grupo puede ocultar esas necesidades individuales.

Preguntas frecuentes

¿Se vuelven menos sociables con las personas si viven en grupo?

La compañía de otras ratas no impide que confíen en las personas. Puedes tener encuentros agradables y regulares con cada una mientras sigue disfrutando del contacto con sus compañeras.

¿Son las ratas domésticas adecuadas para los niños?

Pueden ser animales de compañía interesantes para una familia si los adultos asumen la responsabilidad del alojamiento, los cuidados diarios y las decisiones veterinarias. Conviene hablar antes de lo activas que son y de su vida relativamente corta. No son adecuadas para que los niños las lleven en brazos sin supervisión.

Fuentes y créditos de las fotos

Créditos de las fotos

Foto: Fancy rat blaze.jpg · AlexK100 · CC BY-SA 2.0. Se redujo manteniendo las proporciones y se convirtió a WebP. El diseño de la página puede recortar la imagen.

Foto: Pet rat eating salad leaves.jpg · vadim.tk · CC BY-SA 3.0. La imagen se ha reducido proporcionalmente y se ha convertido a WebP. El diseño de la página puede recortarla.

Foto: Shy baby rat looking curious.jpg · Cat Ball · CC0. La imagen se ha reducido proporcionalmente y se ha convertido a WebP. El diseño de la página puede recortarla.

Foto: Ratte-Vache.jpeg · Pemelet (attributed by Wikimedia Commons from copyright claims) · Public domain. La imagen se ha reducido proporcionalmente y se ha convertido a WebP. El diseño de la página puede recortarla.

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