Aprovecha los cuidados diarios para observarlos
La hora de comer es un buen momento para ver cómo están los dos conejos. ¿Cada uno coge la comida, la mastica y la traga? ¿Se mueven como de costumbre? ¿Alguno está encorvado, inusualmente quieto o menos interesado? Si el conejo sano se acerca enseguida a la comida, puede pasar desapercibido que su compañero apenas come. Por eso conviene observarlos por separado.
La zona donde hacen sus necesidades también da pistas. Compara la cantidad, el tamaño y la consistencia de las bolitas de heces firmes con lo habitual. Si comparten recinto, quizá no puedas saber de cuál son. En ese caso, fíjate también en cómo come y se mueve cada uno. Si hay menos heces y además ha disminuido el apetito, consulta de inmediato con el veterinario. Indícale desde cuándo notas el cambio, por ejemplo, desde esta mañana o desde la última vez que comió con normalidad.
Cuida el pelo y mantén limpia la parte trasera
Al acariciar a un conejo o revisarlo con calma, puedes detectar nudos en el pelo, zonas húmedas o cambios en la piel. Los conejos de pelo largo necesitan más ayuda con el cuidado del pelaje. Los de pelo corto también pueden beneficiarse de un cepillado cuidadoso durante la muda, cuando cambian el pelo. En la clínica veterinaria pueden enseñarte qué utensilios usar y cómo sujetar al conejo con seguridad. Si tiene nudos muy apretados junto a la piel, no intentes cortarlos sin ayuda profesional, porque podrías hacerle una herida.
La parte trasera debe mantenerse limpia y seca. La suciedad en esa zona puede indicar problemas digestivos o que al conejo le cuesta moverse y asearse. Las moscas pueden poner huevos allí, y las larvas que salen de ellos pueden causar daños graves en los tejidos. Esta infestación por larvas de mosca se llama miasis y es una urgencia. Si ves larvas o sospechas que las hay, busca atención veterinaria inmediata. Las revisiones más frecuentes son especialmente importantes cuando hace calor o si al conejo le cuesta mantenerse limpio.
Haz las revisiones cerca del suelo
A muchos conejos les resulta más fácil dejarse revisar sobre una superficie conocida que no resbale. Puedes usar pequeñas porciones de su ración diaria como premio para acostumbrarlos a acercarse por voluntad propia. Al cepillarlos, fíjate en cómo reaccionan. Si uno se aparta o se pone muy tenso, pueden ayudar las sesiones más cortas y acostumbrarlo poco a poco. Sujetarlo durante mucho tiempo puede dificultar el cepillado.
Si necesitas levantar a un conejo, sujeta con seguridad todo su cuerpo. Nunca lo levantes por las orejas ni por la piel suelta de la nuca. Un profesional con experiencia en conejos puede enseñarte cómo sujetarlo. Para pesarlo, puedes colocar un recipiente bajo y estable sobre una báscula adecuada, cerca del suelo. Usar la misma báscula a una hora parecida del día facilita la comparación de los pesos.
Blue Cross, una organización británica de bienestar animal, recomienda pesar una vez al mes a los conejos adultos sanos. Si el conejo está creciendo, está enfermo o tiene problemas de peso, consulta en la clínica veterinaria cada cuánto conviene pesarlo.
Limpia el recinto sin eliminar siempre los olores familiares
Conviene limpiar a diario las zonas húmedas o sucias, sobre todo el lugar donde hacen sus necesidades, la zona de bebida y los sitios donde quedan restos de comida fresca. Aprovecha para lavar bien los comederos y los recipientes de agua. Si puedes acceder fácilmente a todos los rincones del recinto, te resultará más sencillo encontrar restos escondidos. Si una zona permanece húmeda, busca la causa, como una botella de agua que gotea o una bandeja mal colocada.
La frecuencia con la que debes limpiar todo el recinto depende de cómo esté organizado y de cuánto se ensucie. No hace falta cambiar siempre por completo el lecho que sigue limpio y conserva un olor familiar. Si hay una enfermedad contagiosa, sigue las medidas de higiene concretas que te indique la clínica veterinaria. Elige productos de limpieza adecuados para ese uso, utilízalos y acláralos cuando corresponda según las instrucciones del fabricante, y guárdalos fuera del alcance de los conejos.
Prepara las revisiones y los contactos de urgencia
Conviene conocer una clínica veterinaria con experiencia en conejos antes de que aparezca un problema. Los cuidados preventivos incluyen revisiones de los dientes, las uñas y el estado corporal, es decir, si el conejo está demasiado delgado o tiene sobrepeso, además de las vacunas adecuadas. Las citas y medidas necesarias dependen de cada conejo y de los riesgos de enfermedad de la zona. Mirar los incisivos delanteros no permite saber cómo están las muelas situadas más atrás. La revisión completa de la boca debe hacerla un profesional con experiencia.
Si un conejo come mucho menos, tiene dificultad para respirar, se desploma, presenta dolor intenso o sospechas que tiene miasis, contacta de inmediato con un veterinario. Le ayudará saber cuándo comió por última vez con normalidad, cómo son sus heces y si tiene alguna enfermedad previa. Tener listo el transportín y guardado el número del servicio veterinario de urgencias evita retrasos. Quien cuide de tus conejos en tu ausencia también debería conocer estos datos y saber que, si uno pierde el apetito, no debe limitarse a observarlo hasta el día siguiente.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto debo pesar a mis conejos?
Pesarlos una vez al mes es un buen punto de partida para los conejos adultos sanos, como recomienda Blue Cross. Si usas la misma báscula a una hora parecida del día, podrás comparar mejor los pesos. Si un conejo está enfermo, tiene problemas de peso o está creciendo, consulta con el veterinario qué frecuencia le conviene, que podría ser mayor. Una pérdida de peso considerable debe investigarse sin demora.
¿Puedo bañar a mi conejo si tiene el pelo sucio?
Un baño completo no forma parte de los cuidados habituales de un conejo. Conviene valorar la suciedad y su causa. Si sospechas que tiene miasis, no dejes que un intento de limpiarlo retrase la atención veterinaria inmediata.
Fuentes y créditos de las fotos
- Creating the right home for rabbitsRSPCALimpia el recinto sin eliminar siempre los olores familiares
- How to keep your rabbit healthyRSPCAAprovecha los cuidados diarios para observarlos · Cuida el pelo y mantén limpia la parte trasera · Haz las revisiones cerca del suelo · Prepara las revisiones y los contactos de urgencia
- Flystrike in rabbitsRabbit Welfare Association & FundCuida el pelo y mantén limpia la parte trasera · Prepara las revisiones y los contactos de urgencia
- Pet rabbits: care, behaviour and welfareRSPCAHaz las revisiones cerca del suelo
- Basic healthcare in rabbitsBlue CrossHaz las revisiones cerca del suelo
Créditos de las fotos
Foto: Lying domestic rabbit · Orlica · Public domain. Imagen redimensionada y convertida a WebP. La escena no ha cambiado.



