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Roedores · Cuidados y vida diaria

Cuidados de los jerbos de Mongolia: espacio para excavar y vivir en compañía

Primero se mueve un pequeño montículo de lecho, el material suelto en el que excavan los jerbos. Luego asoma una nariz. Un jerbo se lleva una brizna de heno y desaparece de nuevo en su túnel. Los jerbos de Mongolia pasan buena parte de su vida bajo la superficie. Su hogar debe dejarles espacio para excavar.

Una capa profunda de lecho, otro jerbo con el que ya se lleven bien y abundante material para roer y construir les permiten excavar y hacer túneles en casa. Los objetos pesados deben apoyarse en soportes firmes para que no se hundan cuando los jerbos excaven debajo.

Meriones unguiculatus

Primer plano de un jerbo de Mongolia de pelaje marrón.
Compañía
Para empezar, suele ser más sencillo cuidar de una pareja estable del mismo sexo que formar un grupo al que se añadan nuevos jerbos más adelante.
Excavación
Al menos 30 cm de lecho adecuado les dan espacio para hacer túneles. Una capa más profunda amplía sus posibilidades.
Contacto
Los jerbos pueden aprender a confiar en las personas, aunque son animales rápidos. Nunca debes levantarlos por la cola.

Mantén unida a una pareja que se lleve bien

Los jerbos de Mongolia necesitan la compañía de otros jerbos. Para empezar, puedes buscar una pareja del mismo sexo que ya conviva sin problemas, por ejemplo, en un centro de acogida con experiencia. Dormir juntos y acicalarse mutuamente forman parte de una relación que una persona no puede sustituir. El centro también puede confirmar el sexo de ambos y contarte cómo se comportan juntos.

Introducir directamente otro jerbo en el recinto puede provocar peleas graves. El olor les ayuda a reconocer a los miembros de su grupo y pueden atacar a un animal desconocido. Si uno muere, conviene planificar con ayuda experta la presentación de un nuevo compañero para el que queda. Si hay mordeduras o ataques persistentes, separa a los animales de forma segura y consulta los siguientes pasos con personas experimentadas.

Prepara el recinto pensando en lo que ocurre bajo el lecho

Zürcher Tierschutz, una organización de protección animal de Zúrich, recomienda para dos jerbos al menos 0,6 m² de superficie de suelo y una altura de 70 cm. Son mínimos para planificar el recinto. Más espacio permite túneles más largos y deja sitio para un baño de arena y una rueda sin reducir la zona de excavación. Lo que cuenta es la superficie de suelo continua que pueden usar, no la suma de varias repisas pequeñas.

Una base profunda de paredes sólidas, con una parte superior de malla bien ventilada y a prueba de escapes, mantiene el lecho dentro. Al menos 30 cm de material de lecho que desprenda poco polvo, mezclado con heno y material adecuado para roer, ayudan a que los túneles conserven su forma. Las casitas pesadas, el baño de arena y otros objetos fijos necesitan apoyos resistentes. Si descansan directamente sobre el lecho suelto, pueden hundirse cuando un jerbo excave debajo.

Es preferible un lugar tranquilo, seco y protegido del sol directo. Un recipiente de cristal junto a una ventana soleada puede calentarse peligrosamente. Los gatos y los perros no deben tener acceso al recinto ni situarse sobre la tapa para observarlo, ya que su presencia puede asustar a los jerbos.

Roer, escarbar y buscar comida

Los jerbos pueden explorar y desmenuzar tubos de cartón sin imprimir ni restos de pegamento, heno y ramas adecuadas sin tratar, y utilizar estos materiales para construir sus nidos. Los tubos deben ser lo bastante anchos para que puedan entrar y salir sin quedarse atrapados. Un recipiente estable con arena de baño adecuada que desprenda poco polvo les ayuda a cuidar el pelaje. Conviene revisarlo con regularidad para retirar la suciedad.

Una rueda puede ofrecerles más oportunidades de moverse si tiene una superficie de rodadura continua, sin barrotes, y un diámetro suficiente para que mantengan la espalda recta. El eje y los soportes no deben crear puntos donde puedan quedar atrapados. La rueda no sustituye una superficie de suelo amplia ni un lecho profundo. Una caja de cartón con heno y algunos trocitos de comida escondidos les permite buscar, escarbar y después desmenuzar el material.

Deja que busquen comida y comprueba que ambos comen

La base de la dieta es un alimento equilibrado formulado para jerbos. Puedes complementarlo con pequeñas cantidades de alimentos frescos adecuados e introducir los ingredientes nuevos poco a poco. Las semillas muy energéticas sirven como premio pequeño y ocasional, sin añadirlas a un cuenco de extras que esté siempre lleno. Siempre deben tener agua limpia a su alcance, aunque parezca que beben poco.

Puedes repartir entre el lecho suelto unos trocitos de su ración diaria habitual para que los encuentren olfateando y escarbando. Descuenta esa cantidad del resto de la ración. Un cuenco vacío también puede significar que uno de los jerbos se ha llevado la comida para almacenarla, así que obsérvalos un momento mientras comen para comprobar que ambos reciben alimento. Retira los restos húmedos antes de que se estropeen en un escondite bajo el lecho.

Conoce a tus jerbos a su ritmo

Los primeros contactos pueden empezar dejando la mano quieta dentro del recinto y permitiendo que los jerbos decidan si se acercan. Un pequeño premio de comida puede despertar su interés. Intentar cogerlos desde arriba o perseguirlos por el recinto puede asustarlos. Cuando sea necesario trasladarlos, a veces puedes ofrecerles un tubo conocido o un recipiente adecuado para que entren por sí mismos.

Si tienes que levantar a un jerbo, sujeta todo su cuerpo con ambas manos y mantenlo cerca de una superficie segura. Al tirar de la cola, la piel puede desprenderse, así que nunca la uses para levantarlo. Los niños deben observar y conocer a estos animales rápidos con ayuda de un adulto. Si un jerbo se aleja, déjale una vía para volver a su refugio.

Limpieza sin perder los olores conocidos

Revisa a diario el agua y la comida y retira la suciedad visible. Cuando hagas una limpieza más amplia, puedes conservar parte del lecho seco y limpio con el olor familiar del grupo. Retira el material empapado, estropeado o muy sucio para que el recinto siga limpio y resulte reconocible para los jerbos.

Comprueba a diario cómo está cada jerbo: ¿come, se mueve como de costumbre y tiene los ojos claros y el pelaje limpio? La pérdida de peso, la diarrea, las heridas o una respiración anómala requieren una consulta veterinaria. Quien los cuide durante tus vacaciones necesita conocer estas observaciones de cada animal y tener los datos de una clínica que atienda a jerbos. Es útil que participe en una sesión de cuidados antes del viaje para conocer a los dos.

Si un jerbo mayor deja de recorrer sus caminos habituales con la misma frecuencia o tiene dificultades para roer, debería examinarlo un veterinario. Después puedes colocar la comida y el agua donde le resulte más fácil alcanzarlas, conservando los olores y refugios conocidos. Un jerbo mayor también debe poder seguir viviendo con el compañero con el que se lleva bien. Si es necesario separarlos por motivos médicos, consulta con la clínica cómo hacerlo.

Preguntas frecuentes

¿Puedo juntar directamente a dos jerbos que no se conocen?

Una presentación directa puede provocar peleas graves. Un centro de acogida con experiencia puede ayudarte a elegir un compañero y a planificar una presentación gradual. Una pareja que ya convive bien debe permanecer junta.

¿Por qué a veces paso un buen rato sin ver a mis jerbos?

Los jerbos también descansan y duermen en sus túneles. Aun así, las comprobaciones diarias deben permitirte saber si ambos comen y mantienen su actividad habitual. Si uno permanece escondido mucho más tiempo de lo normal o parece decaído, comprueba si ha comido y si se mueve como de costumbre.

Fuentes y créditos de las fotos

Créditos de las fotos

Foto: 2008-02-16 Mongolian gerbil.jpg · Gophi · CC BY-SA 4.0. Se redujo manteniendo las proporciones y se convirtió a WebP. El diseño de la página puede recortar la imagen.

Foto: 2008-02-16 Mongolian gerbil eating toilet paper roll.jpg · Gophi · CC BY-SA 4.0. La imagen se ha reducido proporcionalmente y se ha convertido a WebP. El diseño de la página puede recortarla.

Foto: Mongolian Gerbil Mongolische Wüstenrennmaus (137583113).jpeg · Matthias · CC BY 3.0. La imagen se ha reducido proporcionalmente y se ha convertido a WebP. El diseño de la página puede recortarla.

Foto: Mongolische Rennmaus.JPG · Graph dracula · CC BY-SA 3.0. La imagen se ha reducido proporcionalmente y se ha convertido a WebP. El diseño de la página puede recortarla.

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