fellfolio.
Español
Descargar en App Store

Conocimientos sobre animales

Cómo presentar a un perro y un gato: pasos seguros para ambos

Cuando un perro y un gato se conocen, necesitan mantener las distancias, disponer de refugios seguros y contar con personas que vigilen a ambos. Algunos animales pueden vivir juntos; otros no son compatibles. El objetivo no es que lleguen a tocarse cuanto antes. Observa si los dos pueden hacer su vida diaria sin miedo. La preparación empieza antes de la llegada y tiene en cuenta qué animal ya vive en casa.

Labrador Retriever adulto de color amarillo sentado en la hierba verde
Foto: AS Photography · Fuente de la imagen · Pexels LicenseFotografía ilustrativa de un labrador. No muestra una presentación a un gato. La compatibilidad depende de los animales concretos.

Antes de decidir, averigua los antecedentes de cada animal

Pregunta si han tenido experiencias previas con animales de la otra especie. Averigua si el perro persigue a los gatos cuando corren y si el gato tiene miedo de los perros. Haber tenido encuentros habituales con animales de la otra especie en un hogar anterior puede ayudar, pero no sustituye una presentación cuidadosa. Ten también en cuenta la edad y las limitaciones de salud.

Un perro que persigue a los gatos con intensidad o de forma repetida, o un gato que tiene mucho miedo de los perros, necesita una valoración profesional antes de la llegada. Comenta lo que has observado con el refugio o la entidad que gestiona la adopción y con tu clínica veterinaria. Una descripción favorable de la raza no garantiza que esos dos animales concretos sean compatibles.

Fuentes de este apartado: How to introduce a dog and cat · PDSA

Cuando llega un perro a una casa donde ya vive un gato

Mantén disponibles los lugares habituales del gato y prepara la zona del perro nuevo para que no pueda invadirlos. El perro también necesita tiempo para adaptarse a su nuevo hogar. No lo lleves directamente junto al gato cuando llegue. Los primeros días pueden pasar sin que se vean cara a cara.

Comprueba de antemano la barrera: el perro no debe poder saltarla, pasar por debajo ni colarse entre los barrotes. Una puerta bien cerrada que el perro no pueda abrir aporta más seguridad. Usa una barrera adecuada para ese perro y supervisa también los encuentros a través de ella.

Fuentes de este apartado: Introducing your new dog to an existing cat · Battersea

Cuando llega un gato a una casa donde ya vive un perro

No dejes que el perro espere junto al transportín cuando llegue el gato. Lleva primero al gato a una habitación tranquila a la que el perro no pueda entrar. Pon allí agua, comida y una bandeja de arena, además de un escondite y un lugar donde descansar. Deja que el gato decida cuándo sale del transportín.

Dale tiempo para familiarizarse con esa habitación segura. Mientras siga adaptándose al entorno desconocido, no necesita conocer al perro. Guíate por su comportamiento y acordad quién abrirá la puerta de la habitación, para que un encuentro accidental no se convierta en su primera presentación.

Fuentes de este apartado: Introducing cats and dogs · Battersea, Bringing a cat home · Cats Protection

Empieza por el olor antes del contacto visual

Una manta con el olor del otro animal puede ayudar a preparar la presentación. Colócala donde el animal pueda elegir si la olfatea o mantiene la distancia. No se la acerques a la nariz ni la pongas en su único refugio.

Mientras tanto, mantén separados los espacios donde viven. Si puedes intercambiar objetos con sus olores antes de la llegada, también ayudará a prepararlos. Familiarizarse con un olor no significa que el contacto directo sea seguro. Espera a que ambos reaccionen con calma antes de probar un contacto visual prudente. Cada uno debe conservar sus propios lugares para comer y descansar.

Fuentes de este apartado: Introducing your cat to other people and pets · RSPCA

Deja que se vean sin obligarlos a acercarse

Empieza el contacto visual a través de una barrera transparente y segura, como una valla. El perro también debe llevar correa y mantenerse lo bastante lejos para no alcanzar al gato. Una segunda persona vigila al gato y se asegura de que pueda salir del campo de visión del perro cuando quiera.

No sujetes al gato en brazos ni lo encierres en un transportín delante del perro. Debe poder alejarse o llegar con seguridad a un lugar elevado donde refugiarse. Asegura las ventanas y las puertas que dan al exterior para que el intento de apartarse no acabe en una huida de pánico.

Fuentes de este apartado: Cats and dogs / other pets · Cats Protection

Repite encuentros breves y premia la calma

Premia al perro cuando mire brevemente al gato y después vuelva a prestarte atención. Si se queda mirándolo fijamente o empieza a ladrar, aumenta la distancia y termina el encuentro si hace falta. No acerques al gato en brazos. Puede observar o marcharse.

Solo prueba a retirar la barrera después de varios encuentros relajados. Al principio, mantén al perro con correa y deja libre la ruta de escape del gato. Termina el encuentro mientras ambos siguen tranquilos y aumenta poco a poco el tiempo que pasan juntos. Un momento satisfactorio no justifica que el perro persiga al gato ni que estén juntos sin supervisión.

Fuentes de este apartado: Introducing dogs and cats · Blue Cross

Observa cómo se encuentra el gato en su vida diaria

Observa al gato también fuera de los encuentros. Si se esconde mucho más de lo habitual, camina agachado o aplana las orejas, puede que lo esté pasando mal. Fíjate también en si sigue usando sus lugares habituales y puede llegar sin que lo molesten a la comida, el agua y la bandeja de arena. Que un animal esté callado no significa necesariamente que esté relajado.

Reduce la presión aumentando la distancia y garantizando al gato una zona a la que el perro no tenga acceso. Consulta con tu veterinario si observas cambios en cómo come o bebe el gato, o en el uso de la bandeja de arena. Si el gato hace fuerza para orinar y expulsa poca orina o ninguna, llama de inmediato a tu veterinario o a un servicio de urgencias veterinarias. No esperes a que vuelva a intentarlo. No esperes a ver si mejora por sí solo. Los problemas de salud y el estrés pueden causar señales parecidas. Si las dificultades persisten, un profesional cualificado en comportamiento felino puede complementar la evaluación veterinaria.

Fuentes de este apartado: Spotting signs of cat stress · Cats Protection, Cats hiding · Cats Protection, Blocked bladder in cats · PDSA

Si el perro persigue al gato, termina el encuentro

Si el perro se queda mirando fijamente al gato, lo sigue o lo persigue, sepáralos de forma segura. No esperes para comprobar si solo quiere jugar. Algunos perros intentan realmente atrapar a los animales que huyen, con el consiguiente riesgo de que el gato sufra lesiones. Si no puedes vigilarlos directamente, mantenlos en zonas separadas por puertas cerradas.

Si la conducta de persecución persiste o tienes dudas sobre la seguridad, pide ayuda profesional antes de volver a juntarlos. No todos los perros pueden vivir con un gato. Si no es posible garantizar la seguridad y una convivencia tranquila, habla con la entidad que te entregó al animal sobre otro alojamiento.

Fuentes de este apartado: How to help your dog and cat live together safely · Dogs Trust

GUÍAS DE CUIDADOS

Preparados para el primer día y para cada día.

Guías prácticas sobre el equipo, la convivencia y las decisiones que conviene tomar antes de llevar un animal a casa.