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Caballos · Perfil de raza

Caballo de los fiordos: cuidados, entrenamiento y una crin inconfundible

El pelaje claro, la franja oscura que recorre el lomo y la crin, que a menudo se recorta para que quede erguida, hacen que el caballo de los fiordos sea fácil de reconocer. Su cuerpo compacto puede dar la impresión de que es un compañero tranquilo. Al conocer a un ejemplar, también se aprecia lo atento, activo y fuerte que puede ser.

Si te interesan las rutas a caballo, el trabajo pie a tierra o la conducción de carruajes, un caballo de los fiordos con la preparación adecuada puede ser un buen compañero. El trabajo pie a tierra consiste en guiar y entrenar al caballo desde el suelo, sin montarlo. Su entrenamiento debe corresponder a las actividades previstas. En su vida diaria necesita suficiente movimiento y la compañía de otros caballos.

Caballo fiordo de pelaje bayo, de tono pardo claro, presentado en un prado
Origen
El caballo de los fiordos procede de Noruega y se ha utilizado para distintos trabajos.
Aspecto
Son características las capas bayas, por lo general claras, y la crin bicolor. La franja oscura que recorre el lomo se llama raya dorsal.
Cuidados diarios
Para planificar la alimentación hay que tener en cuenta la condición corporal del caballo, es decir, cuánta grasa acumula, y el trabajo que realiza realmente.

Un caballo noruego con una historia de trabajo variada

La raza está estrechamente ligada al oeste de Noruega. Los caballos de este tipo se utilizaron en labores agrícolas y para el transporte. Más adelante también se extendió su uso para montar y tirar de carruajes. Esta historia ayuda a explicar por qué puede haber distintas constituciones dentro de una raza fácil de reconocer. Un caballo de ocio más ligero y otro más robusto para tirar de un carruaje no tienen por qué tener las mismas proporciones.

Según el registro estadounidense de la raza, muchos caballos de los fiordos miden aproximadamente entre 137 y 147 cm de alzada a la cruz. Esa altura se mide desde el suelo hasta la cruz, la zona elevada donde se unen el cuello y el lomo. Algunos ejemplares quedan fuera de ese intervalo. Los tonos bayos característicos varían de claros a más oscuros. Destaca especialmente la franja oscura central de la crin. Con el corte tradicional, el pelo oscuro del centro se deja un poco más largo que el pelo claro de los lados. Así resalta el dibujo de la crin erguida.

Elegirlo según su experiencia, además de su aspecto

Si buscas un caballo para disfrutar en tu tiempo libre, conviene empezar por las actividades que formarían parte de vuestra vida diaria. Un caballo de los fiordos acostumbrado a tirar de un carruaje puede no haber aprendido todavía a llevar a alguien montado con seguridad. Que esté tranquilo mientras lo cepillan tampoco significa que se sienta cómodo al salir solo de ruta. Las personas que lo han cuidado deberían poder describir su experiencia en cada situación.

Reserva tiempo suficiente para verlo desde que lo sacan de su grupo hasta que lo devuelven. Así podrás observar cómo responde a las rutinas que conoce. Si tienes poca experiencia, te ayudará especialmente que haya aprendido a detenerse, mantener una distancia adecuada y caminar junto a la persona que lo guía con una cuerda. Practicar estas tareas con alguien experimentado puede ser útil, especialmente cuando el caballo tiene mucha fuerza. Ese apoyo también importa durante las primeras semanas tras llevarlo a casa.

Planificar la alimentación y el movimiento

En un caballo de cuerpo compacto, el aumento de peso puede pasar desapercibido durante un tiempo. Por eso conviene que alguien con experiencia valore regularmente el cuello, la zona de las costillas y la parte trasera para comprobar cuánta grasa acumula. Una barriga redondeada, por sí sola, dice poco sobre sus reservas de grasa. El pelaje de invierno y una crin abundante también pueden dificultar que se aprecien los cambios.

El forraje, un alimento fibroso como el heno, constituye la base de la alimentación. Si el caballo está ganando peso sin que se busque ese aumento, conviene elaborar con asesoramiento profesional un plan que tenga en cuenta la calidad y cantidad de la comida, el tiempo que pasa comiendo y el movimiento. El plan debe darle tiempo suficiente para comer y evitar periodos largos sin forraje. El acceso al pasto puede ajustarse según su condición corporal y la hierba disponible, manteniendo el contacto con los demás caballos. Un registro de alimentación permite anotar las raciones que come y los premios adicionales, incluidos los que le dan otras personas. Al planificar su comida también hay que contar lo que ingiere mientras pasta.

Practicar cómo detenerse, esperar y caminar juntos

Un caballo que se detiene y permanece junto a la persona que lo lleva facilita muchas tareas, como abrir una puerta, revisar un casco o colocarle el equipo. Puedes enseñarle a hacerlo con una señal clara y recompensarlo enseguida cuando responda como se espera. Las sesiones breves, con pequeños avances, pueden incorporarse a los cuidados diarios.

Conducir un carruaje exige otras habilidades. El arnés que lleva el caballo para tirar del carruaje, los sonidos que oye al hacerlo y el movimiento del vehículo deben introducirse poco a poco con ayuda de alguien cualificado. Aprender a comportarse con seguridad en la vía pública también forma parte de la preparación. Si quieres conducir, conviene que recibas clases para manejar el caballo y el carruaje y para usar las riendas de conducción, con las que se le transmiten las señales. La experiencia montando no sustituye por completo estas habilidades. Un caballo bien entrenado puede facilitar el aprendizaje, pero seguirá necesitando señales claras que entienda. Tanto el caballo como la persona necesitan preparación para trabajar juntos con seguridad.

Pelaje, cascos y un lugar adecuado donde vivir

La crin corta y erguida deja ver bien el cuello, mientras que el pelaje espeso de invierno requiere atención durante los cuidados habituales. Después de una actividad intensa, conviene comprobar si el caballo sigue húmedo bajo el pelo. La decisión de ponerle una manta depende del tiempo, del refugio disponible, de su salud y de sus necesidades individuales. Bajo la manta, la piel debe estar agradablemente templada y seca. Si suda, conviene ajustar la manta a las condiciones.

La revisión diaria incluye las patas, los cascos, la piel y la forma de moverse. Suele ser más fácil examinar los cascos sobre una superficie firme y seca que en medio del barro. Aunque viva al aire libre, el caballo necesita una zona de descanso adecuada y seca, además de protección frente al mal tiempo. Si un caballo de los fiordos mayor empieza a moverse más despacio, podría deberse a dolor, problemas dentales o una pérdida de forma física. Una revisión veterinaria puede ayudar a encontrar la causa y decidir si necesita tratamiento o cambios en sus cuidados. Poder moverse con comodidad y seguir en compañía de caballos conocidos continúa siendo valioso cuando cambia su rutina.

Preguntas frecuentes

¿Todos los caballos de los fiordos son adecuados para principiantes?

No. Un ejemplar experimentado y entrenado para las actividades previstas puede ser una buena elección. Uno joven o con poco entrenamiento necesita apoyo experto, igual que cualquier otro caballo.

¿Hay que recortar siempre la crin para que quede erguida?

Ese corte forma parte del aspecto habitual de la raza. Para sus cuidados diarios cuentan más una piel sana, un cepillado cómodo y un equipo adecuado. La forma de la crin no es un requisito para que esté bien cuidado.

Fuentes y créditos de las fotos

Créditos de las fotos

Foto: Fjord Pony at Collettes Horse Show August 2011 - 1.jpg · Lil Shepherd; derivative: Nordlicht8 · CC BY 2.0. Se ha reducido el tamaño de la imagen y se ha convertido al formato WebP. La escena no ha cambiado.

Foto: Fjord horse Ure.jpg · Jon Olav Eikenes from Oslo, Norway · CC BY 2.0. Se ha reducido el tamaño de la imagen y se ha convertido al formato WebP. La escena no ha cambiado.

Foto: Fjord Horse.jpg · Jennifer Slot · CC BY 2.0. Se ha reducido el tamaño de la imagen y se ha convertido al formato WebP. La escena no ha cambiado.

Foto: Mane Fjord horse.jpg · A. Köhler; derivative: Klara · CC BY-SA 3.0. Se ha reducido el tamaño de la imagen y se ha convertido al formato WebP. La escena no ha cambiado.

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